Excavando la mugre en busca de nuevas medicinas

Científicos intensificaron su cruzada por explotar el suelo de la Tierra a fin de hallar componentes que podrían convertirse en nuevas drogas de vital importancia.
Excavando la mugre en busca de nuevas medicinas

Científicos de EE.UU. le están pidiendo al público que se una a ellos en su cruzada por explotar el suelo de la Tierra a fin de hallar componentes que puedan convertirse en nuevas medicinas de vital importancia.

Animados por el reciente descubrimiento de un potencial nuevo antibiótico en el suelo, el equipo de la Universidad Rockefeller (Nueva York, EE.UU.) quiere analizar la tierra de cada país en el mundo.

Ya comenzaron analizando muestras de playas, bosques y desiertos en los cinco continentes.

Pero necesitan ayuda para obtener esas muestras.

Y es ahí donde todos tenemos una responsabilidad.

En su sitio web “Medicinas a partir de la mugre” (Drugs From Dirt), señalan: “El mundo es un lugar muy grande y no podemos llegar a cada una de sus numerosas esquinas”.

“Nos gustaría tener alguna ayuda en la toma de muestras del suelo en el mundo entero. Si esto les suena interesante, apúntense”.

Los científicos esperan recibir noticias de todos los países y están particularmente interesados en recibir muestras de ambientes únicos, inexplorados, como cuevas, islas y aguas termales.

Este tipo de lugares, dicen, podría albergar el santo grial: componentes producidos por bacterias de la tierra que son completamente nuevas para la ciencia.

El investigador Sean Brady le dijo a la BBC: “No estamos buscando cientos de miles de muestras. Lo que realmente queremos son unos pocos miles provenientes de lugares en verdad únicos que pudieran contener cosas realmente interesantes”.

“En realidad no estamos buscando lo que se encuentra en la tierra de tu jardín, aunque este también contiene un montón de bacterias”.

Brady señala que, además, estarían interesados en saber de escuelas y universidades que puedan querer involucrarse con el proyecto.

Hasta el momento han hallado algunos resultados prometedores en las 185 muestras que han sido analizadas, dicen los investigadores en el diario eLife.

El doctor Brady y sus colegas han hallado componentes que podrían conducir a tener mejores derivados de las drogas existentes.

En una muestra obtenida de una fuente de aguas termales en el estado de Nuevo México, EE.UU., dieron con componentes similares a los que produce la epoxamicina, una molécula natural utilizada como punto de partida de numerosos fármacos para tratar el cáncer.

En muestras provenientes en Brasil han encontrado genes que podrían llevar a obtener nuevas versiones de otra importante droga contra el cáncer llamado bleomicina.

Y en los suelos del sudeste estadounidense, esperan hallar componentes similares a los del fármaco rifamicina, que podría ayudar con la tuberculosis resistente al tratamiento.

La bacteria del suelo Streptomyces es un productor natural de antibiótico estreptomicina.

Muchos de los medicamentos que utilizamos hoy en día salieron de la suciedad, como la penicilina y la vancomicina.

Bacterias sin cultivar del ambiente podrían proporcionar una deslumbrante variedad de nuevas moléculas, muchas de las cuales podrían convertirse en nuevos medicamentos, dice el equipo de investigación.

Hay más microbios en una cucharadita de suelo que seres humanos en la tierra, y sólo se ha cultivado una pequeña fracción, indican.

Brady, jefe del laboratorio de pequeñas moléculas codificadas genéticamente, dijo: “Esperamos que los esfuerzos para mapear la diversidad microbiana y química de la naturaleza resulten en el descubrimiento de nuevos medicamentos y versiones mejores de los existentes”.

Los científicos están empezando a identificar en todo el mundo los puntos donde se pueden encontrar las diversas bacterias del suelo.

“La diversidad increíble que encontramos es un primer paso hacia nuestro sueño de construir un mapa mundial de sustancias químicas producidas por los microbios, similar a Google Earth y otros mapas de la geografía del mundo,” dice Brady.

Otros científicos han estado explorando el fondo del mar para encontrar moléculas candidatas para nuevos remedios.

Marcel Jaspars de la Universidad de Aberdeen, Escocia, ha analizado más de 1.500 cepas bacterianas del fondo del océano, algunas de ellas de millones de años, y dice que 15 cepas parecen prometedoras.

“Está comenzando a resultar muy interesante. Pronto llevaremos nuestra búsqueda a la Fosa de Atacama de la costa de Chile. Es un ambiente único. Tiene alrededor de 8.000 metros de profundidad y contiene un alto índice de materia orgánica”, anuncia.