Firma peruana para un whiskey

Tras años en la industria del licor, Rick Tapia se lanza al mercado del bourbon artesanal
Firma peruana para un whiskey
Rick Tapia con su bourbon que tiene la certificación 100% Made in USA
Foto: Gerardo Romo .

El negocio de los licores tiene pocos secretos para el peruano Jesús Ricardo Tapia.

Después de conseguir su título en contabilidad en Boston University empezó a trabajar como auditor bilingüe para la empresa de bebidas Seagram (que luego fue comprada por otras empresas del sector). Rick Tapia, viajó por todo el mundo y ha trabajado en finanzas, mercadotecnia, ventas y gestión de marcas. La última, el vodka Absolut.

Pero tras 17 años acumulando experiencia y conocimientos en la gran empresa, en junio del año pasado, decidió abrir su propio negocio de licores. Se trata de La Bodega Internacional, productora de un bourbon artesanal llamado J.R Revelry.

Se trata de un whiskey destilado y envejecido en Lawrenceburg (Indiana), embotellado en Nashville (Tennessee) certificado 100% Made in USA.

“Debemos producir más en los EEUU para crear más empleo. Estoy aquí porque mis papás pudieron encontrar trabajo en una factoría en este país y ahorrar dinero para traer y educar a sus hijos. Aunque mis pedidos no son aún grandes quiero contribuir con un país que me recibió y me está dando esta oportunidad”, explica.

Tapia vive con su familia en Atlanta y para cuando dejó la gran empresa ya tenía madurado el plan de lo que tenía que hacer “solo tenía que ponerlo en marcha”.

La idea de convertirse en empresario le llegó por dos lados. “Vi que la industria estaba cambiando y que el producto artesanal crecía muy rápido. Eso era una oportunidad que se abría”, explica. Además, por su trabajo conoció a gente que lanzaba sus propias marcas y pensó “¿Por qué no puedo hacer algo similar?”.

Tapia reconoce que hay riesgos pero los distintos cargos en la industria de licores le han preparado para dar el paso adelante con un producto cuyo mercado está en crecimiento, el whiskey.

Su empresa es, en este momento, muy personal y pocas semanas después del lanzamiento del whiskey es él mismo quien está haciendo las primeras ventas a las tiendas. Las visita con una mochila donde lleva la botella de bourbon que espera ver en cada vez más estable cimientos.

Aunque Tapia reside desde hace años en Atlanta (Georgia) el debut en el mercado lo está haciendo en Nueva York porque las leyes para vender alcohol, siempre a través de distribuidores, son más abiertas en este mercado que en otros. “Iniciar las ventas en este sector es difícil porque cada estado tiene leyes distintas y hay algunos muy controlados”.

Cuando inició su andadura como empresario, una de las primeras cosas que hizo fue ir a la Cámara de Comercio Hispana para conocer experiencias de emprendedores, ayuda para certificar su empresa como minoritaria.

El capital para sacar el proyecto adelante lo tuvo que sacar de una línea de crédito sobre su casa. “Como muchos emprendedores”, explica. El banco no me daba dinero porque no tenía activos para avalar y los préstamos a los que tenía acceso eran de tan poca cantidad que no compensaban el esfuerzo de conseguirlo.

“He invertido $150,000”, explica es te empresario latino que dice que además ha dedicado muchos fines de semana y noches a poner en marcha La Bodega Internacional y crear el bourbon.

“Cuando empecé me dije que tenía que arrancar lo antes posible para demostrar que este producto, hecho por un latino, tiene éxito”, explica Tapia, quien asegura que en el largo plazo le gustaría tener su propia destileríay que a su hija — aún pequeña—, le atrajera el negocio familiar, este peruano tiene el corto y medio plazo más presente. Sus planes pasan por asociarse con un distribuidor o una gran empresa con un gran número de vendedores para dar el paso a nivel nacional. “Por mi cuenta puedo llegar hasta cierto punto”, admite. Su tarea para los próximos dos o tres años es tener éxito en Nueva York, Nueva Jersey y Georgia y que “ojalá eso me ayude a encontrar el socio adecuado”