El CHP enseña a jóvenes a conducir con seguridad

Con imágenes crudas les advierte del peligro de las distracciones
El CHP enseña a jóvenes a conducir con seguridad
El programa educativo Start Smart que CHP ofrece cada mes para jóvenes de 15 a 19 años de edad acompañados de sus padres, enseña las consecuencias de conducir de forma irresponsable.
Foto: fotos: Jorge Morales

@Yorshmore

Trozos de masa encefálica regados por el pavimento, brazos cercenados, cuerpos mutilados y rostros desfigurados en el interior de automóviles despedazados, componen la escena trágica que la Patrulla de Caminos de California (CHP) suele mostrar a los adolescentes.

Son imágenes reales, crudas, de hechos que han sucedido en las carreteras de Los Ángeles y que forman parte de una clase de sensibilización para jóvenes que están por iniciar su experiencia en el volante.

Se trata del programa educativo Start Smart que la CHP ofrece cada mes para jóvenes de 15 a 19 años de edad acompañados de sus padres.

La idea es mostrar a los jóvenes las consecuencias que pueden causar en la vida de muchas personas cuando conducen un vehículo”, dijo Rodrigo Jiménez, oficial instructor de la CHP.

Recientemente se llevó a cabo una de estas clases en las instalaciones de la CHP en Baldwin Park donde una veintena de jóvenes fueron impactados por las imágenes que presenciaron.

“Es la primera vez que vengo a una clase de este tipo y vemos que en un segundo puedes perder la vida y afectar la de muchos más por una mala decisión“, mencionó Andreina Guijarro, de 17 años de edad.

Dolores Guijarro, la mamá de la adolescente, dijo que decidió llevar a su hija a la clase para que aprenda las consecuencias del mal conducir.

Muchos jóvenes ansían llegar a esta edad para poder manejar y salir, pero deben aprender que además de ser algo divertido, puede llegar a ser mortal”, comentó la mamá.

En la clase se les muestra a los jóvenes cómo el conducir bajo la influencia del alcohol o drogas disminuye sus capacidades de reacción.

Los videos que se proyectan también muestran testimonios de familiares que perdieron a sus seres queridos en accidentes automovilísticos causados por el consumo de alcohol o el uso del teléfono celular, así como de sobrevivientes que han quedado marcados o desfigurados de por vida.