Confían que fondos para Centroamérica no serán víctimas de corrupción

La ayuda de mil millones de dólares está incluida en el paquete presupuestario de cuatro billones de dólares
Confían que fondos para Centroamérica no serán víctimas de corrupción
Obama tuvo una reunión con presidentes centroamericanos en 2014
Foto: Archivo

Washington.- El gobierno de EEUU afirmó confía en que los 1,000 millones de dólares que solicitó al Congreso como parte del paquete presupuestario para 2016 para el desarrollo y la seguridad en Centroamérica, ayudarán a mitigar la violencia que suscitó la crisis humanitaria en la frontera sur en 2014 y no serán víctimas de la corrupción.

El presidente Barack Obama pidió ayer lunes al Congreso 4,000 millones de dólares para el presupuesto del próximo año fiscal.

Los fondos, destinados en particular a los tres países del “triángulo del Norte” –Guatemala, Honduras y El Salvador– buscan impulsar el desarrollo económico, combatir la violencia y el crimen organizado, y promover la buena gobernabilidad en la región.

Durante un encuentro con periodistas, funcionarios de alto rango de la Casa Blanca expresaron confianza en las medidas con las que se han comprometido los países de la región, de manera que los fondos no desaparezcan en un agujero negro a causa de la corrupción.

“Estamos dedicando recursos a un abanico de cosas, con la meta de que EEUU sea un buen aliado para que estas sociedades se fortalezcan y puedan atender estos problemas dentro de sus países, en vez de afrontar el tipo de crisis que tuvimos aquí”, explicó Cecilia Muñoz, principal asesora de Obama en políticas internas.

Así como el Plan Colombia -que contó con el respaldo económico y político de Washington -, requirió “enormes inversiones de recursos y capital político por parte de los colombianos”, Estados Unidos también busca “construir el mismo tipo de alianza con los países de Centroamérica” para asegurar su avance económico y en seguridad, subrayó Muñoz.

La crisis de los niños migrantes centroamericanos en la frontera sur no fue solo un fenómeno migratorio sino que reflejó el “miedo a la violencia” de los centroamericanos, pero EEUU cree que la respuesta tiene que verse desde la óptica del hemisferio, señaló.

Por su parte, Shaun Donovan, director de la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca (OMB), dijo que, de hecho, parte de los mil millones de dólares para Centroamérica está destinada a la reforma gubernamental, con el objetivo de “fortalecer las instituciones gubernamentales” y atacar la corrupción.

Los tres países del “triángulo del Norte” ya han acordado una serie de medidas para fortalecer el imperio de la ley y poner freno “a la corrupción en sus sistemas”, dijo Donovan.

En todo caso, así como ha solicitado la ayuda de otros países para fomentar un cambio democrático en Cuba, el gobierno de EEUU también espera que otros países del hemisferio inviertan recursos en Centroamérica, puntualizó Donovan.

En general, la solicitud para Centroamérica se ganó elogios de los legisladores demócratas, entre ellos la legisladora californiana Norma Torres, quien afirmó que esta ayuda “no es un cheque en blanco”.

Estos esfuerzos requerirán mecanismos para medir su eficacia, aparte de que los países deben “mostrar el capital político necesario para abordar un cambio sistémico”, dijo Torres, quien prometió coordinar esfuerzos legislativos para ayudar a la región.