Demócratas y republicanos atrincherados sobre alivios migratorios

Crecen las presiones para aprobar fondos del Departamento de Seguridad Nacional
Demócratas y republicanos atrincherados sobre alivios migratorios
Los republicanos necesitarán 40% del voto latino para recuperar la Casa Blanca.
Foto: Archivo

Washington – El debate sobre la política migratoria se traslada hoy al Senado, donde demócratas y republicanos se mantienen atrincherados en torno al futuro de los alivios migratorios para hasta cinco millones de inmigrantes indocumentados.

Los republicanos, que controlan ambas cámaras del Congreso, mantienen una guerra declarada contra los alivios migratorios, por considerar que el presidente Barack Obama se ha excedido en sus poderes ejecutivos y que la “discreción procesal” no puede aplicar a millones de indocumentados.

Así, el Senado intentará someter a voto hoy la medida que aprobó la Cámara Baja el mes pasado que supedita los fondos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a la eliminación de los alivios migratorios.

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Pero, mostrando un frente unido, los demócratas privarán a los republicanos de los 60 votos necesarios para proceder al voto definitivo de la iniciativa, según fuentes legislativas.

Los republicanos tienen mayoría con 54 escaños pero necesitan cuatro de los demócratas para que avance la medida al voto final.

Haciendo un conteo de votos, los demócratas confían en que reunirán al menos 40 de su bancada para bloquear el avance de la medida, según confirmó a este diario una fuente demócrata.

“Esta medida tiene las píldoras venenosas que aprobó la Cámara Baja, y de aquí no saldrán”, dijo una fuente demócrata del Senado, que pidió el anonimato.

Presionados por el ala conservadora de su partido, los republicanos están claros sobre su estrategia de torpedear la puesta en marcha de los alivios migratorios este año, pero no se ponen de acuerdo sobre la táctica a seguir frente a la amenaza del veto presidencial.

Pero los republicanos tampoco han ofrecido un “plan B” para evitar problemas operacionales del DHS, que agotará sus fondos el próximo 27 de febrero.

De hecho, una de las voces disidentes, el legislador republicano por Florida, Carlos Curbelo, reiteró hoy su advertencia de que el Congreso “debería liderar los esfuerzos por reformar las anticuadas leyes de inmigración, en vez de implicarse en una pelea con el presidente por las acciones ejecutivas migratorias”.

La oficina del líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, ha sugerido que primero esperarán al desenlace del voto de procedimiento esta tarde, que será clave para los siguientes pasos de su partido.

Todo esto da una ventaja a los demócratas de cara a los comicios generales de 2016, porque varios senadores republicanos en estados bajo dominio demócrata afrontarán la reelección el próximo año.

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Además, los republicanos, claro está, necesitarán el apoyo del 40% del voto latino para recuperar la Casa Blanca.

En paralelo a las pugnas por los fondos del DHS, la Cámara de Representantes ha programado una serie de audiencias sobre la seguridad fronteriza para esta semana y la próxima, la cual los demócratas han tachado como una maniobra para evitar un serio debate sobre la reforma migratoria.

Encabezados por la líder de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, los legisladores de esa bancada buscan presionar a los republicanos a que aprueben una ley de gastos para el DHS sin ataduras

Simon Rosenberg, consultor demócrata y fundador del grupo progresista “NDN”, ha advertido de que los republicanos harían bien en evaluar su estrategia actual porque la deportación masiva no es viable, pero los once millones de indocumentados no pueden permanecer en limbo para la eternidad.