¿Debería ser obligatorio vacunarse contra el sarampión?

California busca la forma de eliminar excepciones que permiten que padres no vacunen a sus hijos
¿Debería ser obligatorio vacunarse contra el sarampión?
Más de 100 personas han contraído la enfermedad desde el brote en Disneyland.
Foto: Archivo

Mientras algunos doctores de clínicas privadas en Los Ángeles están rechazando a pacientes que no quieren vacunar a sus hijos en contra del sarampión, legisladores estatales analizan una propuesta de ley que limitaría las excepciones que protege a quienes no quieren inocularse.

El brote de sarampión proveniente de un caso en los parques de Disneyland en Anahiem durante la época navideña que se ha extendido a más de 100 personas en 14 estados ha reavivado el debate en torno a la vacunación.

Hasta el presidente Barack Obama y el presidente del Congreso John Boehner se han pronunciado al respecto diciendo que la ciencia es clara y que las vacunas funcionan. Boehner añadió que no debería requerirse una ley federal para incrementar los niveles de vacunación.

Todos los estados requieren que los niños estén vacunados para cuando inicien el kindergarten. Sin embargo, el nivel de vacunación varía dependiendo del estado económico y zona geográfica.

En California, la ley sólo requiere que los padres escriban una carta diciendo que por razones personales no vacuna sus hijos. Una nueva propuesta de ley podría limitar esa excepción a creencias religiosas.

Datos del Departamento de Salud Pública de California de centros de cuidado infantil para niños entre 2 a 5 años de edad indican que las guarderías en zonas afluentes como el Oeste de Los Ángeles, el sureste del Condado de Orange y la zona de South Bay tienden a tener menos niveles de vacunación.

También hay una diferencia marcada entre los centros privados y los centros financiados con fondos públicos para familias pobres.

Alrededor del 87% de los niños en centros privados preescolares tienen la vacuna, comparado con un 90% en guarderías públicas.

En el caso de los programas Head Start, que sirven a familias con bajos ingresos y que son financiados por el gobierno federal, un 96% de los niños están vacunados.