La vaquita marina, en peligro de extinción

México, USA y China son corresponsables de la extinción de vaquita marina, un animal que solo vive en el Golfo de California
La vaquita marina, en peligro de extinción
México vigilará el habitat de la vaquita marina con drones.
Foto: Archivo / EFE

Por Silvia Díaz *

Tal vez les parezca exagerado pero es cierto. En los 10 años recientes, la acción de estos tres países ha puesto en el límite de sobrevivencia a la vaquita marina, el más pequeño de los cetáceos y una de las seis especies de marsopa que habitan en nuestro planeta.

De acuerdo con el reporte de la quinta reunión del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA), actualmente existen solo 97 ejemplares de esta especie, que solamente habita en México, en un polígono localizado en la punta norte del Alto Golfo de California, que abarca las costas de Sonora y Baja California. Lo más grave es que si no se toman acciones urgentes la vaquita podría desaparecer en el 2018.

Al conocer este panorama es inevitable preguntarse cuáles son las causas de que la vaquita marina esté al borde de la extinción. La respuesta es compleja: a pesar de no ser objetivo de la pesca, este animal está muriendo atrapado en las redes utilizadas para atrapar camarón y peces con escama y durante la captura ilegal de totoaba, una especie también en peligro de extinción pero con un gran atractivo para el mercado gastronómico en Estados Unidos y China.

La pesca de la totaba está prohibida en todo el mundo, a pesar de ello y como en México no existe vigilancia suficiente, es posible capturar clandestinamente entre 2 y hasta 20 ejemplares y después venderlos en Estados Unidos, para que finalmente lleguen a China donde cada buche (vejiga) de totoaba se comercializa hasta en 30,000 dólares en el mercado negro. En China, el buche de totoaba se consume en platillos exóticos a los que se les atribuyen beneficios afrodisíacos y de fertilidad. Es así como las tres naciones comparten la responsabilidad de que continúe el tráfico ilegal de totoaba y en consecuencia serían corresponsables de que la vaquita marina se extinga.

Pese a que México desde 2005 ha tomado algunas acciones para proteger el hábitat de la vaquita, entre ellas decretar un área de refugio, esto no han sido suficiente para impedir que siga cayendo en las redes de pesca de otras especies comerciales, ya que el refugio no abarca la totalidad del hábitat de esta especie.

También existe un programa de compensación a pescadores para que no realicen esta actividad y se han promovido alternativas de pesca amigables para esta marsopa, pero falta control de la pesca ilegal y las alternativas promovidas no suponen una opción viable ni para los pescadores ni para el medio ambiente.

Recientemente, el gobierno mexicano anunció los primeros pasos para extender el área de protección de la vaquita marina, con un acuerdo –previsto a entrar en vigor el 1 de marzo próximo- donde que prohíbe la pesca con redes de enmalle, cimbras o palangres, y una compensación económica de 540 millones de pesos anuales para los pescadores y personas involucradas en la cadena productiva afectadas por esta medida. También aumentará la vigilancia del hábitat de la vaquita con tres drones (aviones no tripulados a cargo de la Secretaría de Marina de México) para evitar la pesca ilegal.

Estas medidas son un gran avance, pero hace falta también un trabajo coordinado y compartido entre los países involucrados en el tráfico ilegal de totoaba.

Greenpeace considera que la clave de la solución es desincentivar la pesca ilegal, involucrando a las comunidades mexicanas en el desarrollo de alternativas económicas para los pescadores y la implementación de artes de pesca que no pongan en riesgo la vida de la vaquita.

El gobierno mexicano debe asegurarse de que la compensación económica acompañada a la prohibición de pesca sea repartida de forma justa y equitativa, de otra suerte el descontento entre los miembros de la comunidad podría alterar el entorno social de forma sensible. Por su parte, Estados Unidos debería incrementar la vigilancia para evitar el paso ilegal de totoaba y China poner fin a la comercialización de esa especie en su territorio.

Si quieres saber más sobre este tema visita http://www.greenpeace.org y súmate a la campaña de protección a la vaquita marina.

* Silvia Díaz es líder del Programa de Océanos de Greenpeace México.