Mejor solos, que mal acompañados

Así como no compraríamos un par de zapatos de talla equivocada aunque estén hermosos, así como no nos comeríamos una comida que sabemos nos hará daño , así tampoco deberíamos forzar una relación

Y que llegó otra vez el Día de San Valentín. Hace unos días le pregunté a mi primo Pedrito si ya tenía planes para la fecha. Es soltero, sin embargo, tiene a más de una chica “en remojo”, analizándolas muy bien para determinar si toma el paso de pedirle a una de ellas noviazgo formal.

Conversando con él, le dije “oye, primo, te admiro ¿sabes?” Él me miró sorprendido y no entendía de que estaba hablando. Le expliqué que cuando estamos solteros – y nos pasa a las mujeres y a los hombres- a veces pareciera que estamos desesperados, y conseguimos al primer (…) individuo que se nos aparece para llenar el vacío; para tener con quien compartir una cena; o para evitar que el mundo entero nos diga “solterones”.

Mi primo es un hombre guapo, trabajador, y muy, pero muy selectivo. Regularmente y entre amigos lo criticamos diciéndole “ahh.. así te vas a quedar soltero por el resto de su vida”. Pero, su actitud siempre ha sido la misma y me encanta.

“Hasta que no conozca a la persona que me llene totalmente, no voy a dejar mi libertad, y no voy a meterme en una relación a la fuerza”, me confesó mi primo.

Me parece una buena forma de ver la vida. Creo sin equivocarme que es por esa “prisa” que tenemos los seres humanos, por esa carrera contra el reloj, contra los demás, que a veces nos metemos en relaciones, y hasta en matrimonios, sin ni siquiera estar completamente seguros que esa es la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida.

Mi mamá siempre me lo dijo cuando yo era soltera. “Mija, es mejor estar solo que mal acompañado”. Y si, que buen consejo. El tiempo vale oro, y no es justo perder el nuestro o hacérselo perder a otra persona.

En cuanto a la historia de mi primo Pedrito. Hace poco le presentamos una mujer muy guapa, un poco mayor para él, pero que según nosotros, llenaba todas sus expectativas, pero a Pedrito no le gustó. Sí, lo admito, lo criticamos en su cara más de una vez, hasta el punto que ya se molestaba. Pero en el fondo, tenía toda la razón. ¿Para que ilusionar a esta muchacha si no le gustaba realmente?

Hasta donde sabemos, solamente tenemos una oportunidad en esta vida, y esa se va muy corta. Cuando menos lo pensamos ya estamos viejos y cansados. Así como no compraríamos un par de zapatos de la talla equivocada aunque estén hermosos, así como no nos comeríamos una comida que sabemos nos hará daño en el estómago, así tampoco deberíamos forzar una relación.

Para todos ustedes en casita que están deprimidos porque llego el Día de San Valentín, y no tienen una pareja para compartirlo, disfruten estar solos, es bueno encontrarse consigo mismo.

Otro amigo, quien tiene una suerte increíble con las mujeres, me dijo un día “no entiendo porque si alguien quiere un perro, se compra un gato. Si usted quiere un perro, comprese un perro, pero no obligue al gato a actuar como perro.” Suena como un trabalenguas, pero si le ponemos cuidado al mensaje, tiene toda la razón.

¿Entonces? ¿Mejor solos que mal acompañados, no?

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@CarolinaSarassa

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