¿Vale lo que cuesta un título universitario de Estados Unidos?

¿Por qué son tan caras las universidades en Estados Unidos?

Pero si tu no provienes de una familia rica, esas deudas pueden ser enormes. El alto costo de las matrículas crea una clara división entre los estudiantes que tienen y los que no tienen y, de hecho, en el país como un todo.

Me senté a tomar café con tres estudiantes de la GW en un reciento local.

Cada uno tabaja por lo menos en un empleo a tiempo parcial para pagar sus matrículas universitarias y cada uno está adquiriendo cierto nivel de deuda.

Cindy Zhang está estudiando asuntos internacionales y trabaja dos empleos a tiempo parcial para sobrevivir. Sus padres ayudan un poco, pero tiene préstamos de US$10.000 por año.

Shanil Jiwani actualmente debe US$60.000 en préstamos y cree que la cifra se duplicará para cuando se gradúe. Para cuando se enfrente al mundo real tendrá una deuda de US$120.000.

Los días universitarios de Silvia Zenteno están a punto de terminar. Pero incluso cuando la universidad le otorga la cantidad máxima de ayuda financiera, tiene que trabajar 30 horas a la semana y planea graduarse con una deuda de US$40.000 en préstamos.

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Entonces, ¿por qué hacerlo? ¿Por qué sacrificar todo ese tiempo, dinero y esfuerzo? Quizás los estudiantes aquí no tienen muchas alternativas.

“Cuando hablas sobre tu carrera y cuánto dinero vas a ganar, tu inversión universitaria básicamente es tu pago inicial”, me dijo Anthony Carnevale, director del Centro de Educación y Fuerza Laboral de la Universidad de Georgetown.

Y debido a que los estadounidenses no pueden contar con programas de protección social, como muchos países europeos, los títulos universitarios de Estados Unidos son “más valiosos que los títulos de otros países” dice Carnevale.

Así que pagas mucho dinero para obtener un título de una buena universidad, para conseguir un buen empleo y pagar los préstamos de ir a una buena escuela.

Lo que podría poner un límite a los crecientes costos es esa institución hemosamente igualitaria: Internet.

Cada vez más universidades estadounidenses están ofreciendo cursos virtuales gratuitos.

Con estos no tienes los modernos campus ni la interacción cara a cara, pero sí puedes conseguir una buena educación.

Y si los costos continúan incrementándose a la velocidad que lo han hecho, llegará un punto en que los estudiantes estadounidenses dirán que eso es un buen negocio.

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