Guatemala lamenta que ayuda contra crimen se gaste en burocracia

El canciller de ese país dijo que de los $3,000 millones que fueron donado para el plan de seguridad, solo han recibido $78 millones

El ministro de Exteriores de Guatemala, Carlos Raúl Morales, lamentó hoy que gran parte de la ayuda económica recibida en Centroamérica de la comunidad internacional sea invertida en burocracia en vez de ser destinada a atajar la criminalidad en la región.

Así se expresó el canciller guatemalteco durante una entrevista en la capital italiana, a la que se ha desplazado para participar en un acto en calidad de presidente temporal del Sistema de Integración de Centroamérica (SICA).

Durante la ponencia, el diplomático expuso los defectos y virtudes de la Estrategia de Seguridad de Centroamérica (ESCA), impulsada en 2011 para coordinar acciones en materia de seguridad en los diferentes Estados del área.

Para que este plan fuera ejecutado, los Estados donantes se comprometieron a sumar $3,000 millones. Sin embargo, el canciller lamentó “claro y abierto” que solo han recibido unos $78 millones, buena parte procedentes de las arcas de España, cuya ayuda calificó de “incondicional”.

“Uno de los grandes fracasos de la ESCA, y es uno de los temas sobre los que tenemos que seguir dialogando con la cooperación internacional, es hacerles entender que no es ni con consultores, ni con estudios, ni con billetes de avión como vamos a poder combatir la criminalidad en Centroamérica”, reivindicó.

Añadió: “El gran problema de la cooperación internacional es que muchos de los recursos que nos dan se pagan en consultores de sus mismos países”.

La región, según refirió, está “hiperdiagnosticada” y recordó haber mantenido reuniones con la oficina de Naciones Unidas contra el Crimen y el Delito (UNODC) ante la que ha denunciado esta situación.

“Les he dicho que ellos son expertos en hacer estudios, pero que nunca nos dan un centavo para poder ejecutar esos estudios. Entonces el problema que hemos tenido en la ESCA es que si bien la capacitación es importante, y no lo niego, también de alguna manera tenemos que conseguir recursos para llegar a la población”, dijo.

El ministro guatemalteco expresó su deseo de ver la financiación “llegando a los barrios marginales de Guatemala, de El Salvador, de Honduras, donde operan las pandillas”.

“Hacer canchas de baloncesto, de fútbol, poner centros recreativos, centros de estudios, donde los chicos puedan ir a realizar actividades sanas, deporte, lectura en lugar de estar involucrándose con las maras (pandillas criminales)”, planteó.

En este sentido volvió a encomiar la contribución de países como Italia y España, que se traduce, esencialmente, en “algo muy importante” como, por ejemplo, “la capacitación de jueces, de magistrados, de fiscales”.

Fortalecer la seguridad en el área es de vital importancia para el político, y por ello aludió a un informe de la Organización de Estados Americanos, que mantiene que el 74% de la droga producida en Sudamérica pasa por Centroamérica.

Explicó además que durante su encuentro en Roma, las autoridades italianas se han comprometido a seguir colaborando con la ESCA y, por esa razón, están evaluando impulsar programas destinados a prevenir las pandillas juveniles, mejorar la reinserción social de los jóvenes después de haber estado en la cárcel y combatir el lavado de dinero.

Morales, ante los socios italianos, habló de una Centroamérica mejor, en la que, entre otros datos, se ha visto reducido el número de muertes violentas.

Esto se debe a la labor de los diferentes Gobiernos del área en clave interna, pero también a la contribución de la ESCA.

En 2011, año en el que se impulsó la Estrategia, en Guatemala, de cada 100,000 decesos, 38,6 eran por causas relacionadas con la violencia, en El Salvador, 70,32, y en Honduras, 86,47.

En 2014, Guatemala redujo la cuota a 31,6 muertos por causas violentas, El Salvador a 56,30 y Honduras a 66.49, mientras que el promedio en el Triángulo Norte “continúa siendo alto”, al situarse en los 51.96 fallecidos por cada 100,000 decesos.