¡Pero qué diva! Mira lo qué hizo Belinda en los carnavales mexicanos

La cantante se caracterizó en esas festividades por sus desplantes, exigencias, groserías y berrinches

Belinda va de mal en peor. Su paso por tres de los principales carnavales de México se caracterizó por sus desplantes de diva, exigencias, groserías y berrinches.

En Campeche mostró su clásico desprecio por la prensa, en Mérida fue grosera con las edecanes que la acompañaron y el colmo fue lo que pidió en el Teatro Aldama, donde esta noche será la madrina de aniversario de Hoy no me puedo levantar.

El martes 10 de febrero se presentó en Campeche en un espectáculo que reunió a 15 mil personas, pero el negrito en el arroz salió cuando los medios locales trataron de acercársele sin éxito. Ya antes los organizadores del evento habían manifestado que la famosa intérprete se había negado a ofrecer una conferencia de prensa, misma situación que ocurrió al otro día a su paso por Ciudad del Carmen.

El pasado sábado la artista de 25 años arribó al puerto de Veracruz para desfilar en el carro alegórico de la Cerveza Sol. La expectativa de los lugareños por ver a su estrella se vino abajo debido a la apatía que mostró a lo largo del desfile.

En algunas partes del recorrido, Belinda estuvo sentada y cuando se mantuvo de pie permaneció estática, se movió poco y se emocionó menos mientras sus seguidores se le entregaron totalmente. La situación fue reclamada a través de su cuenta de Twitter, red en la que recibió varios reclamos que la tacharon de prepotente. “Se movía más Elmo que tú”, le escribieron.

El lunes la también protagonista de la telenovela Camaleones llegó a la capital de Yucatán para protagonizar su tercer carnaval, también contratada por la cervecera. Desde el primer momento, Belinda tuvo una actitud de pocos amigos.

Al percatarse que, al igual que en Veracruz, unas edecanes la acompañarían en el mismo carro alegórico denominado Bar Sol, montó en cólera y exigió que las féminas quedaran fuera de la jugada, debido a que, argumentó, con su presencia era más que suficiente.