El día que me jubile

Realidades económicas que enfrentan las mujeres de la tercera edad

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El día que me jubile
Son muchas las abuelas que, después de una vida de trabajo, reciben una jubilación que apenas les alcanza para sobrevivir.
Foto: Shutterstock

“Cuando me jubile querría volver a mi país para estar con mi gente, o quizás me gustaría viajar por el mundo y conocer otras culturas, o volver a la escuela, ir al teatro, o simplemente quedarme leyendo por horas bajo el sol, sin preocuparme por horarios y reuniones…”

Las opciones para reemplazar las ocho, casi 10 horas diarias en la oficina, fábrica, o donde sea que se nos va la vida antes de jubilarnos, son infinitas.

Pero la realidad no siempre coincide con los sueños y los planes para los años dorados muchas veces no llegan a concretarse, especialmente en el caso de las mujeres, que a pesar de haber trabajado toda su vida, no tienen los recursos económicos para un retiro digno y merecido.

“A pesar de estar mejorando, el costo de ser mujer repercute en su jubilación”, indicó Donna M. Phelan, MBA, y financiera por más de 18 años en Wall Street.

Entre las condiciones socio-económicas que determinan la situación financiera de la mujer, Phelan mencionó el hecho de que las mujeres siguen ganando menos que los hombres y que la mayoría de los sueldos están estancados desde la Crisis económica de 2008.

“En la actualidad las mujeres ganan un cuarto menos que los hombres. La disparidad es aún mayor para las mujeres de color”, indicó la autora de “Women, Money and Prosperity”.

Según el último censo, las mujeres latinas ganaban alrededor de 40% menos que los hombres caucásicos. Si sumásemos la diferencia de sueldo a lo largo de una carrera de 40 años, las mujeres terminan ganando entre $300,000 y $723,000 menos que los hombres (Center for American Progress).

Otra condición que afecta las jubilación de la mujer es el hecho de que las damas tienen menos posibilidades de ser promovidas a puestos altos. Un reporte del Harvard Business Review indica que, desde el comienzo de sus carreras, las mujeres son excluídas de promociones y ascensos, mencionó Phelan. Desde 2007, el índice de mujeres en puestos directivos altos se ha estancado en el 24%. (2014 Grant Thornton International Business Report).

“La falta de oportunidades de crecimiento laboral de las mujeres afecta su jubilación”, agregó la experta y puso el ejemplo del fondo de retiro 401K, que para las mujeres tiende a ser un 40% más bajo que el de los hombres.

Otra de las desventajas es el hecho de que son las mujeres quienes generalmente abandonan su carrera para cuidar de sus hijos o sus padres. Cuando tratan de reincorporarse al ámbito profesional, las mujeres quedan rezagadas permanentemente con el pago y las promociones.

“Las mujeres tienden a trabajar en industrias que no ofrecen planes de retiro y el sueldo no les permite ahorrar por su cuenta”, indicó la autora.

El estado marital también influye en la calidad de la jubilación. Las mujeres casadas, viudas y divorciadas tienen ventaja sobre las solteras. Estas últimas suelen ser las más cautelosas de todas en materia de jubilación .

“Es necesario crear nuevas estrategias que permitan que las mujeres disfruten sus años de jubilación”, opinó Phelan, refiriéndose a las políticas del empleador y del gobierno. Pero hasta tanto esto ocurra, las mujeres deben cuestionarse su jubilación y tratar de prepararse antes de que sea demasiado tarde.

La experta ofreció algunas ideas para que la realidad financiera no nos tome desprevenidas.

* Hacerse cargo.“Las mujeres necesitan entender el rol que juegan en su propia jubilación y asumir la responsabilidad. Deben interiorizarse y aprender sobre el tema, buscando fuentes de ingreso con las que puedan complementar su retiro”, observó Phelan.

“Probablemente necesiten trabajar durante más años, pasada la edad de jubilación, y seguir haciéndolo part-time una vez retiradas”.

*Los hobbies también cuentan. ¿Tienes una habilidad o hobbie especial? Busca convertirlo en una nueva fuente de ingreso. Si eres buena en lo que haces y ya tienes el conocimiento y las herramientas para hacerlo, comienza tu propio negocio desde tu hogar.

*Ahorros en casa. Phelan también aconsejó considerar maneras de ahorrar en vivienda, como alquilar uno de los cuartos de la casa, o buscar un roomate. “El dinero que ahorres puedes invertirlo en un vehículo que te permita ganar dinero extra.

* Comparte ideas. Habla con otras mujeres sobre su situación. ¿Cómo se están preparando para la jubilación? Organiza una reunión mensual con amigas para conversar sobre el tema y juntas buscar opciones.