Reforma educativa republicana recorta fondos para minorías

Distritos escolares a donde asisten hispanos y afroamericanos serían los más afectados

Washington, D.C. ― El secretario de Educación Arne Duncan comparó con un “Robin Hood a la inversa” a la medida republicana en el Congreso para reautorizar el Acta para la Educación Primaria y Secundaria” (ESEA), también conocida como “Que Ningún Niño se Quede Atrás” (No Child Left Behind).

Según un análisis divulgado este martes por el Departamento de Educación, la medida republicana ocasionaría pérdidas por más de $3,000 millones en fondos federales en entre 2015 y 2021 para los 33 distritos escolares más grandes de EEUU que tienen alta concentración de estudiantes negros y latinos.

Por ejemplo, el distrito escolar de Houston (Texas), donde el 63% de los estudiantes es de origen latino, perdería $205 millones, mientras que el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (California), donde el 74% es hispano, perdería $782 millones.

Duncan acusó este martes a los republicanos del Congreso de querer eliminar fondos federales para los distritos escolares pobres e indicó que la oposición no tiene voluntad política para negociar un plan consensuado.

“Cuando los fondos se trasladan a distritos escolares más ricos, esos distritos ya tienen los recursos que no tienen las comunidades pobres, entonces es como Robin Hood a la inversa: estás robando de los pobres para dar a los ricos”, afirmó Duncan

“No tenemos ningún problema en que un estudiante pobre se traslade a cualquier otro distrito, pero tenemos que asegurarnos de que no hay fuga de recursos de distritos pobres a distritos más ricos, donde hay más inversiones por estudiante, más acceso a clases avanzadas y a tecnología”, subrayó.

– Impone límites a los gastos educativos en los próximos seis años, sin revertir los recortes ya realizados por unos $800 millones desde 2012.

– Autoriza la llamada “portabilidad” de los recursos federales, de tal manera que los estudiantes puedan transferir esos fondos a otras escuelas públicas de mejor rendimiento académico.

– Da a los gobiernos estatales más flexibilidad sobre la evaluación de maestros y escuelas, y sobre los gastos asignados dentro del Título I de la ley educativa, de donde proviene buena parte de los fondos para escuelas pobres y estudiantes de minorías o con necesidades especiales.

John Kline, legislador republicano por Minesota y presidente del Comité de Educación de la Cámara Baja, dijo que Duncan solo está tratando de imponer miedo e insistió en que la “portabilidad” sería una opción y no un requisito. La medida de Kline podría ser votada esta semana.

En el fondo, está en juego el debido papel del gobierno federal en la reforma educativa.

Los legisladores no logran ponerse de acuerdo en asuntos como los exámenes anuales mandatorios en lectura y matemáticas; los requisitos básicos para las escuelas públicas, y la expansión de opciones educativas para familias de bajos recursos.

En general, los republicanos insisten en dar mayor autonomía a los gobiernos estatales en torno a cómo gastar los fondos para la educación y cómo implementar y supervisar la puesta en marcha de políticas educativas.

El gobierno federal quiere retener control sobre la evaluación e intervención de escuelas con bajo rendimiento académico.

Duncan tiene previsto visitar mañana miércoles la escuela primaria Patrick Henry, en Alexandria (Virginia), donde renovará su llamado a que la reforma educativa en ciernes mantenga las inversiones en programas preescolares, y fondos para mejorar la preparación de los estudiantes para su ingreso a las universidades y al mercado laboral