Jackie Nava, leyenda del boxeo mexicano, tiene especial celebración

La tijuanense peleará en Rosarito, Baja California, a 10 años de su primer campeonato mundial

El 28 de febrero de 2005, Jackie Nava se dio a conocer al ganar su primer campeonato mundial de boxeo. En el décimo aniversario de tan especial ocasión, la mujer considerada la mejor púgil que ha tenido México, subirá al ring en Baja California, para defender los campeonatos mundiales que ostenta.

Con los cetros de peso supergallo CMB y AMB de Nava estando en juego, el centro de Convenciones de Rosarito promete ser una olla de presión.

Nava, la “Princesa Azteca”, se medirá a la argentina Mayra Alejandra “La Guapa” Gómez, quien esta semana en suelo mexicano dijo: “Las argentinas somos bravas y valientes como las mexicanas”.

Gómez es valiente, como toda boxeadora. Nava es guapa también.

“Los títulos se quedan en México”, aseguró la mexicana de 34 años de edad, quien está en la parte final de una carrera legendaria (31-4-3, 13 KOs), una carrera que tuvo inicios insospechados.

Jackie, nacida en Tijuana (11 de abril de 1980), fue muy activa en el deporte desde niña, a pesar de una situación económica poco favorable.

“Mi papá (un mecánico automotriz) nunca tuvo un carro que funcionara para llevarnos a la escuela”, dijo ella en una profunda charla con Mónica Garza, de TV Azteca, al explicar las carencias familiares.

A los 12 años de edad, Jackie descubrió el limalama, un arte marcial de origen polinesio relativamente popular en Tijuana. Eso la llevaría después al kickboxing, deporte del cual se convirtió en una exponente de clase internacional.

Como dato curioso, su incursión a los deportes de contacto fue motivada en perder peso, pues en un momento llegó a estar arriba de los 70 kg.

“Nunca me importó verme bonita”, reconoció Nava en la entrevista con TV Azteca.

Un día, a su entrenador Miguel Reyes le ofrecieron una pelea para Jackie, pero no de kickboxing, sino de boxeo, y en Hawai.

Ella, estudiante de arquitectura en el Instituto Tecnológico de Tijuana, tenía 20 años, no dudó un momento y así comenzó la verdadera historia de la campeona.

Boxeadora en tiempos en los que todavía no había muchas mujeres en el ring, y de grandes aptitudes, Jackie no tardó en llamar la atención del hijo predilecto de Tijuana, Erik “El Terrible” Morales, quien tomaría a Nava bajo su ala para ayudarle a crecer en el boxeo.

“Organizarse para llegar a subirse al ring es la clave para el éxito”, ha explicado Nava sobre lo que ha implicado para ella llegar a la posición que ocupa.

Una derrota en su cuarta pelea no detuvo sus ímpetus. En 2004 se coronó campeona nacional supergallo. En 2005 el título mundial AMB al noquear a Martha Leticia Arévalo en Tijuana. Y tres meses después, el cetro supergallo del CMB, con victoria por decisión sobre Leona Brown.

Ese título es significativo, porque fue el campeonato mundial inaugural del Consejo Mundial de Boxeo.

Dos veces perdió Nava su campeonato y en ambas lo recuperó. Y luego, tras varias defensas exitosas, un momento que paralizó al boxeo mexicano: dos batallas con su compatriota Ana María “La Guerrera” Torres en 2011.

Nava y Torres empataron en Veracruz y Torres ganó por puntos en Chiapas. “La Guerrera”, de Ciudad Nezahualcóyotl, sacó la mejor parte, pero ambas ganaron, al darle al boxeo femenil verdadera exposición en México.

Nava no ha vuelto a perder desde entonces y ha agregado cinturones. Su marca en peleas de campeonato mundial es impresionante: 17 ganados, 2 perdidos, 1 empate.

Pero su mayor triunfo, más allá del deporte, de sobreponerse a los problemas familiares, dice que es la mujer en la que se convirtió, y específicamente la madre que es.

Esta semana publicó en su cuenta de Twitter una foto con su bebé Frida, nacida en la primavera de 2013, y el mensaje: “Y así mi energía se duplica… Nomas…”.