Marchan en Los Ángeles en defensa de alivio migratorio

Miles salieron a defender la Acción Ejecutiva y a pedir un alto a las deportaciones
Marchan en Los Ángeles en defensa de alivio migratorio
Padres de familia con sus niños marcharon en Los Ángeles en defensa de los alivios migratorios de Obama.
Foto: Archivo

@LaOpinionLA

La comunidad inmigrante indocumentada tiene miedo a la deportación, y aun así mantiene la lucha.

Ayer, al menos medio millar de personas, en su mayoría padres de familia con sus niños salieron de nuevo a las calles céntricas de Los Ángeles a ser partícipes de una marcha de emergencia, en defensa de las acciones ejecutivas emitidas por el presidente Barack Obama.

“No sé que pasaría con mis hijos si me llegaran a deportar”, dijo Noemí Cruz, una mujer mexicana. ¿Quién se haría cargo de mis hijos Christian y Hugo?”.

Un juez federal de Texas, Andrew Hanen, bloqueó el pasado 16 de febrero la implementación de los programas Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA), en respuesta a la demanda de 26 estados en contra de las acciones ejecutivas del Presidente Barack Obama.

“En Estados Unidos existe mucha gente antiinmigrante” dijo la directora ejecutiva de Hermandad Mexicana Transnacional,Gloria Saucedo, con respecto a la acción del juez Hanen, quien fue nombrado por el ex presidente George W. Bush a la Corte de Distrito de Brownsville, Texas.

“Los republicanos nos atacan porque tienen miedo a que seamos legales y a que les conquistemos el poder político; somos una amenaza para ellos”, añadió.

Desde la esquina de las calles Olympic y Broadway, la caravana salió al mediodía en dirección hacia la alcaldía de Los Ángeles, provocando un caos vial en el centro de la ciudad.

“Esta marcha no es de fiesta, es de lucha y de protesta” o “Latinoamericanos, unidos como hermanos, jamás responderemos a los republicanos”, fueron algunos de los cánticos que entonaron los manifestantes.

Juan José Gutiérrez, de Vamos Unidos USA indicó que los inmigrantes y sus defensores no pueden permitirse el lujo de ser espectadores pasivos mientras que la comunidad es atacada.

“¿Quién no tiene a un indocumentado en su familia?”, cuestionó. “Por eso salimos a dar la cara, porque nuestra lucha sigue”.

“Nos tratan como esclavos”

“La vida de un indocumentado es terrible y muy difícil”, afirmó Magdalena Portugal, quien hace 24 años llegó indocumentada a Estados Unidos. Magdalena, quien ahora tiene 54 años de edad, afirma que no ve la luz al final del túnel, a consecuencia de éste limbo migratorio.

“Hay muchas fuerzas oscuras y republicanas que nos atacan”, dice. “A esta nación le he dejado mi juventud y también mi vejez… es terrible. Nos tratan como esclavos, nos humillan y quieren hacer con nosotros lo que se les da la gana”.

Entre tanto, Luis Ibarra de 27 años y nacido en Aguascalientes, México, esconde su rostro detrás de una máscara. No quiere ser reconocido por nadie. “Tengo miedo de ser deportado”, dice. Sin él, su esposa y su pequeña hija se quedarían solas.

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