Cómo Estado Islámico arrasa Nimrud, capital del primer imperio mundial

Nimrud fue la capital de la civilización Asiria durante 150 años. Sus tesoros arqueológicos se han convertido en blancos de Estado Islámico en su batalla por controlar Irak e imponer su visión del Islam.

Nimrud es conocida como Calah en el Antiguo Testamento, fundada en el siglo XIII antes de Cristo.

Fue la capital de la civilización Asiria durante 150 años, cuya influencia se extendía por lo que hoy representa Irak, Siria y Turquía.

Desde la semana pasada todo ese legado cultural está siendo borrado por el paso de tractores conducidos por hombres del grupo extremista Estado Islámico, y la destrucción está siendo transmitida en video.

El grupo islamista muestra imágenes donde se ve a militantes destruyendo con mazos artefactos históricos en un museo de Mosul.

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También se observa a un militante taladrando y luego arrancando una parte de un toro alado.

La furiosa reacción de arqueólogos y funcionarios del gobierno de Irak no se ha hecho esperar.

“Están borrando nuestra historia”, dice la arqueóloga iraquí Lamia al Gailani.

Representantes de un equipo de la Organización de las Naciones Unidas en Irak, dirigido por Alex Plathe, calificaron la acción como “otro horrendo ataque contra la herencia cultural de Irak”.

Frente a esas reacciones, Estado Islámico ha respondido que tales esculturas y edificaciones son “falsos dioses” que deben ser destruidos.

La ciudad de Nimrud cubre un área extensa a 30 kilómetros al sureste de Mosul, en el norte de Irak.

Aunque muchos de los artefactos y esculturas descubiertas ahí fueron enviadas a museos en Bagdad o al exterior, Nimrud acoge importantes tesoros arqueológicos.

“Había estatuas, paredes y castillos que han sido destruidos completamente por Estado Islámico”, comentan pobladores que viven en la cercanía.

Habitantes de la ciudad reportaron a la agencia de noticias Reuters que “los integrantes de Estado Islámico vinieron a Nimrud y saquearon los objetos de valor, y luego comenzaron destruir el lugar hasta no dejar piedra sobre piedra”.

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En palabras de Jim Muir, de la BBC en Beirut, por el vandalismo con el cual se ha actuado en la ciudad, lo ocurrido en Nimrud está siendo comparada con la demolición de los Budas de Bamiyan, esculturas destruidas en el 2001 por los talibanes en Afganistán.

Estado islámico controla Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, y las zonas aledañas, desde junio del 2014. Esta región agrupa 1.800 de los 12.000 sitios arqueológicos registrados en el país.

Gailani dijo a la BBC que “para nosotros en Irak y para mí como arqueóloga, Nimrud representa unos de los sitios más importantes. Todavía hay muchas piezas en pie, como las estatuas o los famosos toros alados”.

El corresponsal de Arte de la BBC, Vincent Dowd, explica que las primeras excavaciones en tiempos modernos fueron realizadas por arqueólogos europeos a comienzos de la década de 1840, quienes encontraron desde palacios completos hasta pequeños artefactos.

Luego los trabajos se detuvieron por mucho tiempo, hasta que se retomaron en 1949 por Sir Max Mallowan (esposo de Agatha Christie), quien produjo un trabajo de referencia llamado Nimrud y sus restos.

Posteriormente, en los años 70 otros investigadores realizaron un extenso trabajo fotográfico en la zona, lo cual revelaba la dimensión de la riqueza histórica de la zona.

“No sé qué están haciendo. Están borrando nuestra historia. Desearía que fuera una pesadilla de la cual me puedo despertar. No puedo entender sus razones”, concluyó Gailani.

El gobernador de Kirkuk, Najmadil Karim, comentó que “este es el típico ejemplo de lo barbárico de esta gente”.

“Su misión es matar y destruir y lo que está pasando en Nimrud es básicamente la erradicación de una civilización, de la historia particularmente relacionada con los Asirios. Es barbárico, no hay otra manera de describirlo”.

El ataque fue condenado por la ONU como un crimen de guerra.

El ministro de Antiguedades y Turismo de Irak expresó que la actuación de Estado Islámico “desafía la voluntad del mundo y los sentimientos de la humanidad”, e hizo un llamado al Consejo de Seguridad de la ONU para que se discuta cómo proteger el patrimonio cultural de su país.