Una rehén en el Senado

Una rehén en el Senado

La demora para confirmar a la próxima secretario de Justicia, Loretta Lynch, está batiendo un record porque la mayoría republicana del Senado la tiene como rehén como condición para aprobar una ley que restringe el aborto y tiene la posibilidad de limitar la ciudadanía estadounidense.

La fuerte antipatía de la oposición con el actual secretario de Justicia, Eric Holder, es conocida, pero el celo republicano de querer pasar a la fuerza sus proyectos hace que todavía esté en funciones y aparentemente por tiempo indefinido.

La semana pasada el líder de la Mayoría del Senado, Mitch McConnell, indicó que la confirmación de Lynch iba a ser votada esta semana por el pleno de la Cámara Alta. Ayer McConnell dijo que eso no ocurrirá hasta que se apruebe el Justice for Victims of Trafficking Act. Si bien el proyecto de ley tiene aspectos positivos para ayudar a las víctimas del tráfico humano, también limita las alternativas para la terminación del embarazo y puede ser el vehículo, de ser aceptada la enmienda del senador David Vitter, para cambiar la definición constitucional de ciudadanía.

La nominación de Lynch fue aprobada por el Comité Judicial del Senado con el respaldo de tres senadores republicanos. Este apoyo bipartidista se disolvió en la bancada republicana, mostrando una vez más el desorden reinante.

Además de McConnell y el tema del aborto, hay senadores como Ted Cruz que se oponen a Lynch porque ella consideró que era legal las acciones ejecutivas del presidente Obama sobre inmigración. Para Cruz eso es suficiente para no respaldar su confirmación. ¿Qué espera el senador, que una nominada por la Casa Blanca se oponga a la política del presidente?

Todo esto revela otra vez las dificultades republicanas para gobernar como mayoría en el Congreso. Las amenazas y chantajes son los mismos que cuando eran minoría. El inflexible todo o nada sigue reinando en la bancada.

Esto hace que cuestiones ajenas a la nominación de Lynch tengan detenida su confirmación. Para estos senadores es más importante mostrar su oposición al aborto que ayudar a las víctimas del tráfico humano o cumplir su misión de confirmar una nominación ejecutiva, que ya pasó el escrutinio de sus colegas en el comité correspondiente