No hablo inglés: ¿es un reto ser bilingüe?

Teorías, mitos y realidades en torno a la educación bilingüe
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No hablo inglés: ¿es un reto ser bilingüe?
Los niños pueden aprender dos idiomas a la vez, desde muy temprana edad.
Foto: Shutterstock

Las madres inmigrantes saben mejor que nadie de los beneficios y desafíos de educar niños bilingües y multiculturales. Y a pesar de parecer un proceso natural e instintivo, no todos los padres logran o siquiera intentan hacerlo.

“No siempre es fácil y requiere de un alto compromiso de los padres”, reconoció Maritere Rodríguez Bellas, autora de Raising Bilingual Children. “Pero no sólo es posible trasmitir nuestro idioma a nuestros hijos, sino que es beneficioso para ellos”, aseguró.

“Algunos mitos sostienen que hablarles dos idiomas puede confundirlos, o que de este modo no aprenden bien ninguno de los dos, pero estos mitos no son ciertos. Numerosos estudios encontraron que el cerebro es naturalmente bilingüe”, aseguró Bellas, quien ha escrito columnas para padres sobre el tema en La Opinión y otras publicaciones.

“Una vez que el niño comience la escuela va a aprender inglés de todos modos. Cuando los padres hablan solamente español en el hogar, los niños asumen que ese es el idioma de la casa, mientras que el inglés es el de la escuela”, señaló la experta.

Bellas agregó que no sólo los padres latinos o inmigrantes quieren que sus hijos aprendan más de un idioma. “Me han contactado muchos padres norteamericanos que quieren que sus niños sepan hablar varios lenguajes desde pequeños”, indicó.

Bellas explicó que el aprendizaje de un idioma tiene que ser algo natural. “Del mismo modo que aprenden desde que son bebés, y nunca algo obligado”, señaló.

La autora compartió una serie de ideas divertidas y útiles para motivar a los niños a aprender el idioma natal de sus padres.

• Bilingüe y bicultural. La experta aconsejó a los padres que preparen con los niños comidas típicas de su país. De este modo, pueden compartir sus tradiciones y al mismo tiempo enseñarles los nombres de los alimentos. “Puedes pedirles que te nombren cada ingrediente y contarles anécdotas sobre el plato que están preparando”, sugirió.

• Celebra las festividades de EEUU, pero también las de tu país. “Incúlcales el orgullo por su herencia”, aconsejó. Bellas es puertorriqueña y su esposo es griego, y ambos decidieron compartir sus culturas con sus hijos.

“Cuando mi hijo tenía 8 años, lo escuché decir, ‘Yo soy 50% griego, 50% puertorriqueño y 100% norteamericano’, y pensé para mí ‘Definitivamente estoy haciendo algo bien”, recordó.

• Lee con tus hijos. Bellas recomendó leerles a los niños entre 45 minutos y una hora diaria. “Puedes turnarte y leerles un día en español y otro día en inglés, o en el idioma que prefieras”.

• En la misma página. La experta advirtió que ambos padres deben ser consistentes en la enseñanza bilingüe y evitar los mensajes mixtos que, como en cualquier otra área, pueden confundir al niño.

Cuando los niños son pequeños, son los padres quienes deciden su idioma. Pero una vez que comienzan preescolar o kindergarten, el lenguaje de instrucción queda en las manos de autoridades de distritos escolares. Factores como el nivel académico del resto de los alumnos o los recursos económicos del distrito escolar pasan a ser parte de la ecuación.

El debate en torno a la manera de enseñar a los niños que no hablan inglés en el hogar, muchas veces está politizado y relacionado a otros asuntos de inmigración. Cuando el Presidente Obama presentó su presupuesto para 2016, incluyó un aumento de $36 millones de dólares, o un total de $773 millones, para la enseñanza de inglés a niños que hablan un segundo idioma (English Learners).

A la salida de la Escuela Primaria de Sun Valley, California, varias madres comentaron sobre el tema.

“A mis hijos siempre les hablo en español porque nunca pude aprender el inglés”, confesó Mercedes Díaz, madre de una niña de 8 años y un niño de 5. Díaz contó que cuando su hija mayor comenzó Kindergarten casi no hablaba inglés y esto le había causado algunos problemas. “La maestra y casi todos en la escuela hablaban español, pero cuando llegaba la tarea, yo no podía ayudarla”, recordó.

Marina Nazarian dijo que lo mismo le había ocurrido a su hijo que sólo hablaba armenio al comenzar la escuela, y que tuvo que recurrir a un tutor para que lo ayude con la tarea.

“También deberían ofrecer clases de español a los niños que hablan inglés u otros idiomas. En EEUU, saber español es casi más necesario que saber inglés”, opinó Nazarian.

Tanto ella como Díaz dijeron que a pesar de las dificultades iniciales, sus hijos habían aprendido inglés y hoy lo hablaban con fluidez. Las madres coincidieron que muchas veces recurren a sus hijos para que les traduzcan del inglés.

“A mí el inglés nunca me entró, pero los niños aprenden más rápido que nosotras”, opinó Díaz.

Entre aquellos que se oponen a la educación bilingüe en las escuelas se encuentra la organización Pro-English. En lugar de este tipo de instrucción, la organización propone programas de inmersión para que los niños aprendan inglés lo más pronto posible.

Según Pro-English, los 30 años de implementación de enseñanza bilingüe en las escuelas resultaron ser costosos e infectivos. La organización considera que muchos políticos temen votar en contra a este tipo de educación, por temor a parecer hostiles con los grupos minoritarios.

Otro común argumento en contra de la educación bilingüe es que si los distritos van a ofrecer apoyo a aquellos que no hablan inglés en el hogar, deberían hacerlo para todos los idiomas.

Contrariamente a lo que muchos asumen, el inglés no es el idioma oficial de EEUU, sólo el más hablado. Según datos del Censo, alrededor del 95% de la población norteamericana dice poder hablar en inglés. Y si bien ha habido varios proyectos de ley para instaurarlo como idioma nacional, hasta el momento ninguno se ha convertido en ley.

Un intento reciente de oficializar el inglés fue el proyecto H.R. 997 English Language Unity Act introducido por el Respresentante Steve King. De convertirse en ley, las agencias gubernamentales federales dejarían de ofrecer otros idiomas en formularios y documentos, entre otras cosas.

EEUU es el quinto país con más cantidad de hispano-parlantes después de México, España, Colombia y Argentina. Español es el segundo idioma más hablado del país.

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