El desgrane del PRD

En el PRD hubo reacciones encontradas ante el surgimiento de MORENA
El desgrane del PRD
México requiere de una configuración partidista que dé una muestra de honestidad y renovación.
Foto: Archivo

La aplanadora puede funcionar en algunas circunstancias con diversos efectos. Bien aplicada, consolida la posición de un cierto grupo que de esa manera puede satisfacer sus intereses sin un impacto institucional mayor; pero si la circunstancia no es propicia, puede generarse un impacto institucional que genere consecuencias indeseadas que muchas veces son negativas, también en este sentido los impactos son diferenciados, puede haber consecuencias catastróficas.

En el PRD hubo reacciones encontradas ante el surgimiento de MORENA. Se pensaba que ambos partidos pelearían por la misma clientela electoral, aunque esta clientela incluye a grupos englobados Al corporativismo priista.

Inicialmente hubo pavor que se generara una desbandada hacia ese movimiento en virtud del liderazgo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), posteriormente se generó cautela pensando que si el partido se reforzaba mostraría que la opción de AMLO sería marginal, esto respondió al fracaso de ciertos acercamientos entre los amlistas en el PRD y AMLO, este último, tal vez quería dar el mensaje de querer poner distancia entre la imagen desgastada del PRD para crear la impresión de que se generaba una nueva visión de la política y especialmente de la izquierda.

Cuando los amlistas decidieron dar la pelea en el PRD, otros grupos generaron un cierto optimismo porque pensaron que se presentaba una fractura política en el amlismo, que dejaba en el PRD a algunos de los operadores políticos que generaban votos, por ejemplo, Bejarano, líder de Izquierda Democrática Nacional.

Pero entonces vino la aplanadora, aplastó a los amlistas y empezó a generar efectos que los perredistas pensaban eran inesperados porque las circunstancias de las divisiones endémicas de la izquierda, al parecer se habían superado. Pero no fue así, el grupo que se apoderó de las instancias de dirección del partido, gracias en parte, al uso de los recursos del partido, decidió aplastar a las demás corrientes, desplazando a algunas de ellas y rompiendo con el viejo reparto de cuotas a que estaban acostumbrados. Esto ha causado un desgrane constante.

Son varias las opciones que se han presentado para “cachar” a los que abandonan al PRD, destaca Movimiento Ciudadano, aunque MORENA se ha cuidado de no convertirse en esa opción, justamente para dar una impresión de frescura y renovación dentro de la izquierda, aunque finalmente, su puerta se ha abierto poco pero se ha abierto.

Mucho se dice sobre la necesidad de una izquierda moderna (cualquier cosa que esto sea), pero México requiere de una configuración partidista que dé una muestra de honestidad y renovación. Políticos que se entreguen a una causa y no a la satisfacción de sus apetitos y que se alejen con energía de los manejos facciosos.