Pese a años de lucha, latinos y otras minorías enfrentan discriminación

El 48% de los hispanos que alquilan vivienda cree que es un buen momento para comprar casa, pero se desinflan por las restricciones de crédito
Pese a años de lucha, latinos y otras minorías enfrentan discriminación
HUD y agencias vinculadas recibieron un total de 8,850 quejas por discriminación en 2014.
Foto: Archivo

Washington, D.C.- Han pasado casi cinco décadas desde que se firmó la “Ley Federal de Igualdad de Vivienda” para proteger los derechos de las minorías, pero todavía a finales del año pasado, el gerente de un edificio residencial en California castigó a varios niños que jugaban afuera obligándoles a limpiar el inodoro de su oficina y a recoger basura, amenzándoles con desalojar a sus familias si no obedecían.

En octubre de 2014, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, en inglés) obligó a la empresa River Park Manor Apartments, en el Valle de Napa, a tomar medidas correctivas por discriminar contra esos niños y sus familias.

Por situaciones como éstas, que muestran que los hispanos y demás minorías aún afrontan ese tipo de abuso y marginación, las autoridades de EEUU conmemoran este miércoles con sabor amargo el 47 aniversario de una ley federal que prohíbe la discriminación en la vivienda.

“Cada estadounidense merece una oportunidad justa para una vivienda segura y estable… nadie debe estar privado de la oportunidad de alquilar o ser dueño de casa” ni ser discriminado por su apariencia o circunstancias de vida, afirmó el secretario de Vivienda, Julián Castro, asegurando que el gobierno busca “nivelar la cancha” para que la gente pueda “lograr sus sueños y construir su futuro”.

Esta ley prohíbe toda clase de discriminación en la compra, venta, alquiler, o financiación de vivienda, precisamente para evitar la segregación racial en los vecindarios.

En 2014, HUD y agencias vinculadas con su Programa de Asistencia para una Vivienda Justa, recibieron un total de 8,850 quejas por discriminación en base a la raza, color de piel, origen nacional, género, situación familiar, y discapacidades.

La resolución de estos casos, que incluyeron 683 presentados por hispanos, logró una compensación de casi $33 millones, según HUD.

Como parte de un arreglo con HUD, tanto los dueños como el gerente de River Park Manor Apartments acordaron pagar una multa de $3,750, dar cuatro meses de alquiler gratuito a cinco de las familias (por un valor de $19,000), y el pago de $7,000 a dos exinquilinos, además de eliminar las restricciones en el uso de la piscina y dar a sus empleados talleres sobre la igualdad en la vivienda.

Un mes después, HUD ordenó que Castillo Condominium Association, en San Juan (Puerto Rico), pagara una indemnización por $20,000 y una multa de $16,000 por prohibir que un inquilino discapacitado pudiese tener en su apartamento su mascota como apoyo emocional.

El hombre, no identificado, presentó documentación médica sobre su discapacidad y su necesidad de tener un animal de apoyo, pero fue ignorado.

Al tener que deshacerse del animal, el inquilino sufrió depresión y ansiedad y tuvo que vender la unidad en la que vivió durante casi dos décadas, según la queja.

La ley federal en cuestión exige además que las empresas hagan los arreglos necesarios para que personas discapacitadas puedan gozar de su hogar, incluyendo permiso para mantener animales de apoyo.

La continua práctica de la discriminación en la vivienda agrava las desigualdades sociales y económicas de las minorías, y el gobierno federal quiere poner coto al problema.

Por ello, Castro lanzará este miércoles una nueva campaña publicitaria nacional para educar al público sobre la discriminación en la vivienda, y cómo presentar una queja ante el gobierno federal.

La campaña incluirá una serie de anuncios públicos impresos y digitales en varios idiomas; videos y seminarios en internet; talleres educativos; folletos y mensajes en las redes sociales.

Uno de los anuncios en español advierte de las trabas que afrontan los hispanos para conseguir un préstamo, incluyendo discriminación por raza, licencia por maternidad, género y religión, y les aconseja: “La igualdad de vivienda es tu derecho. Usalo”.

El anuncio pide denunciar actos de discriminación a través de esta página web, o llamando a la línea bilingüe gratuita, 1-800-669-9777.