Más niños en EEUU tienen Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Un nuevo reporte de las autoridades médicas revela un aumento de casos en todo el país

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Si usted nota que su hijo está muy inquieto todo el tiempo, que no puede quedarse tranquilo ni un solo segundo o que presenta cambios repentinos de ánimo, no piense que se trata únicamente de un comportamiento típico de un muchacho de su edad.

Tampoco pase desapercibido el hecho de que el niño esté excesivamente distraído y no se pueda concentrar, o que sea desorganizado y pierda lo que necesita para hacer las tareas, como los cuadernos y lápices.

Estas conductas podrían ser los síntomas típicos de un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (ADHD, en inglés), una condición psicología que, según los últimos reportes de las autoridades de salud, va en aumento en EEUU. Sin embargo, aunque esto se repite en muchos hogares, incluyendo los de las familias hispanas, mucho padres no se dan cuenta de la situación y son los maestros, por lo general, los que identifican el problema.

Por esto, si usted cree que este puede ser el caso de su hijo, los expertos recomiendan hablar con su médico de cabecera o pediatra, para que hagan una evaluación física y mental de los síntomas y analicen la historia de comportamiento del niño para llevar a cabo un tratamiento efectivo. Por lo general, un diagnóstico completo de ADHD se hace después de los 6 años.

Según un estudio médico dado a conocer recientemente por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), más de 5 millones de niños en Estados Unidos tienen algún tipo de ADHD, por lo que es importante seguir las recomendaciones de los expertos en cuanto a tratamientos.

De acuerdo con los CDC, la tasa de casos de ADHD diagnosticados entre 2003 y 2007 aumentó en un 53% entre los niños hispanos.

Sobre la enfermedad

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad se atribuye a dos hormonas neurotransmisoras en el cerebro: la dopamina y la norepinefrina, cuando están fuera de balance, es decir, con una producción excesiva de las mismas, deficiencia de éstas o su total ausencia.

Según el Centro de Desarrollo para Niños en Winter Park, Florida, el trastorno se manifiesta por el exceso de actividad o hiperactividad impulsiva. La persona no piensa en las consecuencias de las acciones que está llevando a cabo y esto le trae problema en el transcurso de toda su vida. El déficit de atención y la hiperactividad se divide en tres grupos: puede ser simplemente déficit de atención por distracción o hiperactividad, puede ser por impulsividad o puede ser combinado.

Tratamientos disponibles

La Academia de Pediatría de Estados Unidos (AAP) y la Academia de Psiquiatría Infantil y Adolescente, indican que los tratamientos primordiales de este trastorno son los estimulantes con medicinas, terapias de modificación de comportamiento para mejorar la socialización de los niños y por último ayuda académica para aquellos que los necesiten. “Es un tratamiento combinado, pero la base del mismo es la medicina”.

El reporte del CDC, denominado “Treatment of Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder among Children with Special Health Care Needs” y que fue publicado en el Journal of Pediatrics, muestra cuáles eran las opciones de tratamiento más comunes para estas condiciones antes del 2011, cuando la AAP emitió recomendaciones al respecto.

Según el reporte, cuatro de cada diez niños entre 4 y 7 años en EEUU fueron tratados exclusivamente con medicamentos para el ADHD. El informe encontró además que uno de cada diez niños recibió únicamente terapia de comportamiento, mientras que tres de cada diez optaron por una mezcla entre terapia de comportamiento y medicación. Por su parte, uno de cada diez no recibió ni terapia ni medicamentos y optó por tomar suplementos dietéticos para ADHD.

Asimismo, el reporte señala que uno de cada dos menores en edad preescolar con ADHD recibió terapia de comportamiento y uno de cada dos tomó medicamentos.
“Las decisiones de tratamiento para ADHD en niños pueden ser complejas. Padres, trabajadores de salud, psicólogos y educadores pueden trabajar juntos para asegurarse de que los menores reciban el mejor tratamiento disponible”, afirmó Susanna Visser, epidemióloga del Centro Nacional de Defectos Congénitos y Discapacidades de Desarrollo de los CDC.

Los expertos señalan que a diferencia de la terapia de comportamiento, se sabe poco sobre los efectos a largo plazo que pueden tener los medicamentos psicotrópicos en el desarrollo de los menores.

“La terapia de comportamiento es el tratamiento para ADHD más seguro para niños menores de 6 años, y por ello debe usarse primero, antes de los medicamentos”, dijo Ileana Arias, subdirectora de los CDC tras dar a conocer el reporte.

En 2011, la Asociación Americana de Pediatría emitió las directrices en cuanto a tratamiento de ADHD en menores, que establecía el uso de terapia de tratamiento en niños en edad preescolar y una combinación de terapia y medicamentos para aquellos entre 6 y 17 años, indicó la investigación.

Aunque es común en los latinos tener tabú, estigma y temor, especialmente entre padres que no quieren que sus hijos sean identificados con problemas psiquiátricos, los expertos recomiendan no dejar de buscar ayuda cuando antes para que se haga un diagnostico correcto lo más rápido posible y se identifique cual será el mejor tratamiento a seguir. Si un niño con ADHD no recibe el tratamiento correcto y a tiempo, esto podría acarrear problemas académicos, interpersonales y sociales para toda la vida.

Los fármacos más comúnmente usados para tratar el ADHD son:

Adderal.
Dexedrine.
Ritalin.
Ritalin LA.
Methylin.
Focalin.
Focalin XR.
Metadate CD.
Atomoxetine HCI (Strattera).
Bupropion (Wellbutrin XL).
Benzphetamine.
Clonidine.
Provigil.