Apatía electoral en México

En medio de un profundo rechazo a la clase política y el desánimo por la situación socioeconómica del país, esta semana se iniciaron formalmente en México las campañas para las elecciones locales y federales que tendrán lugar el próximo 7 de junio.
En total se elegirán 1,996 cargos, entre ellos 500 diputados federales, 300 por votación directa y 200 por representación proporcional. Se elegirán, asimismo, gobernadores en nueve estados: Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí y Sonora. En esas entidades también habrá comicios locales y se renovarán los congresos en el Distrito Federal, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Morelos, Tabasco y Yucatán. La última elección de este año se llevará a cabo en Chiapas, el próximo 19 de julio, cuando se elegirán a 41 diputados locales y 122 alcaldes.
Aunque según el Instituto Nacional Electoral están llamados a votar más de 83 millones de mexicanos, se espera que el abstencionismo supere la cifra del 50%, que es la típica para las elecciones intermedias.
Las razones del desinterés por ir a las urnas son de sobra conocidas: millones de ciudadanos están hondamente decepcionados e indignados con el gobierno por sus continuas muestras de ineptitud y corrupción. El rechazo no sólo es hacia el presidente Peña Nieto sino hacia todos los partidos que, de una u otra forma, han protagonizado graves escándalos y en muchos casos incluso se han aliado con el crimen organizado. Como resultado de ello, el país es presa de la inseguridad y la violencia. Organizaciones no gubernamentales estiman que de 2006 a la fecha han muerto alrededor de 160 mil personas y más de 30 mil han desaparecido.
A este escenario caótico se agrega la cada vez más preocupante situación económica. La caída a más de la mitad de los precios del petróleo en el último año ha puesto en riesgo los pronósticos de crecimiento y de generación de empleos.
Dada la gravedad del panorama, muchas agrupaciones y movimientos como el de los maestros disidentes en Guerrero amenazan con boicotear las elecciones. Otros, como el poeta Javier Sicilia, han empezado a hacer llamados para que la gente no vote.
En este escenario, el gran reto para los candidatos independientes y los diez partidos que estarán en la contienda electoral será, para empezar, convencer a la ciudadanía de salir a las urnas. Con este fin, en los próximos meses bombardearán a la sociedad con 12.5 millones de anuncios en la radio y televisión.
Difícilmente esto hará cambiar de opinión a la mayoría, por lo que se anticipa que los próximos comicios serán no sólo los más caros sino también los menos concurridos de los últimos años.