Con educación superior, pero ganan el mínimo

Muchos estudiantes universitarios no consiguen trabajar en sus carreras
Con educación superior, pero ganan el mínimo

Fanny Velázquez tiene sies años intentando encontrar un trabajo de clase media que le permita proveer para sus tres hijos.

Fanny estudió y se graduó con una carrera técnica de “medical billing” en Everest en 2009 y aún está pagando miles de dólares de su deuda estudiantil. Ese curso supuetamente la prepararía para trabajar en una clínica o en un hospital, con un salario digno, pero se graduó durante la recesión y no pudo encontrar empleo. En el 2012 tuvo un empleo con el Distrito Escolar de Los Ángeles, pero éste desapareció ese mismo año cuando la escuela cerró por falta de alumnos. Desde entonces ha buscado trabajo activamente en ese campo, pero no ha tenido éxito.

El único trabajo constante que Fanny ha tenido desde el 2006 han sido cinco horas diarias en un restaurante de McDonald’s cerca de su casa, donde gana el salario mínimo.

El problema de Fanny no es único. Un estudio 2010 del Centro Nacional para la Educación reveló que el 27 por ciento de las personas que se gradúan de la universidad tienen un empleo que no está relacionado con lo que estudiaron.

Lillian Taiz, catedrática de historia de la universidad estatal de California Los Ángeles y presidenta de California Faculty Association, explicó que en el pasado cuando alguien tenía un trabajo sin futuro o ganaba muy  poco, la opción era estudiar. Ahora, la situación ha cambiado.
“En los últimos 20 a 30 años hemos visto cómo la clase media se está desmantelando. Ahora tener una educación superior no garantiza un trabajo de clase media. Lo que estamos viendo es que la riqueza se está acumulando en el 1% de la población”, dijo Taiz.
Para esta experta e historiadora, esta tendencia a la acumulación de riquezas se dio en las década de 1920 y 1930 con la gran depresión. De esa crisis surgieron muchos de los programas sociales que han ayudado a personas como Fanny a sobrevivir los problemas generados desde la última recesión en el 2008.
Fanny recibe “estampillas” de comida y ayuda del gobierno para saldar sus gastos.
“A veces no tengo suficiente dinero para cubrir mis gastos y los de mis hijos. A veces tengo que recurrir al banco de comida para poder darle de comer a mis hijos”, agregó Fanny.
De acuerdo con datos del Banco Regional de Comida de Los Ángeles, el 65% de las personas que dependen de un banco de comida son personas con salarios bajos o que trabajan medio tiempo. En el caso de Fanny, ella tiene un trabajo a medio tiempo que paga el salario mínimo.
La experta recordó que en el pasado la crisis económica y social se pudo detener cambiando las condiciones laborales que permitieron el resurgimiento de la clase media.
“Con la lucha de los trabajadores por incrementar el trabajo mínimo a 15 dólares la hora y de los sindicatos por mejorar las condiciones de vida, se está buscando cambiar el fenómeno que estamos viendo… como historiadora tiendo a ser optimista y creo que la situación puede mejorar”, acotó Taiz.

Desempleo entre universitarios

12.2% para alguien con cierta escolaridad universitaria

7% para alguien con al menos una licenciatura

Fuente: Estudio de 2010 del Centro Nacional para la Educación

 

 

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