‘Hicieron algo malo y dejaron dos niñas huérfanas’

Condado de LA compensa a familia de hispano asesinado por alguaciles
‘Hicieron algo malo y dejaron dos niñas huérfanas’
Rosy de la Trinidad. Junto a sus hijas de cinco y ocho años, y con carteles en demanda de justicia, la viuda fue parte de una numerosa manifestación afuera de la Junta de Supervisores del Condado de parte de las familias que han quedado desamparados tras la muerte violenta de sus seres queridos a manos de los guardianes del orden en Los Ángeles. / Araceli Martinez

La Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles aprobó el pago de una compensación por 5.3 millones de dólares a la familia de José de la Trinidad, un hombre quien murió acribillado a balazos por dos agentes del Sheriff del condado en noviembre de 2012.

“El dinero no hace nada mejor a nuestras familias. Yo lo que quería, es que se reconociera que los oficiales hicieron algo malo y que dejaron dos niñas huérfanas”, dijo Rosy de la Trinidad, viuda de José de la Trinidad.

Agregó que la compensación económica no reconoce el error que convirtió sus vidas en una pesadilla. “Me gustaría que los fiscales penalizaran a los oficiales del Sheriff o de la Policía que matan inocentes. No deben dejarlos irse libres como sin nada cuando cometen un crimen”, dijo Rosy de la Trinidad.

Junto a sus hijas de cinco y ocho años, y con carteles en demanda de justicia, la viuda fue parte de una numerosa manifestación afuera de la sede de la Junta de Supervisores del Condado, de parte de las familias que han quedado desamparados tras la muerte violenta de sus seres queridos a manos de los guardianes del orden en Los Ángeles.

José de la Trinidad de 36 años, murió el 10 de noviembre de 2012 después de que dos agentes del sheriff le dispararon siete balazos por la espalda.

La tragedia ocurrió en las calles Wilmington y 122 de Compton alrededor de la 10:20 de la noche.

Los alguaciles le pidieron a Francisco, el hermano de José quien conducía a exceso de velocidad, que se detuviera. Ambos venían de una fiesta de quinceaños. José quien iba desarmado y sentado en el asiento del pasajero, le pidió detenerse a su hermano.

Al bajar del auto, y siguiendo las instrucciones de los agentes, se puso de espaldas y subió los brazos en alto. A pesar de ello fue herido de muerte. Los alguaciles argumentarían a su favor que le dispararon cuando José de la Trinidad parecía llevarse la mano al cinturón para sacar un arma. Pero una vecina que fue testigo de los hechos, desmintió la versión.

El abogado Arnoldo Casillas, quien demandó al Sheriff por la muerte de José de la Trinidad dijo que el caso se resolvió desde octubre del año pasado.

“Pero la burocracia del condado hizo que hasta hoy [ayer] la Junta de Supervisores confirmara el acuerdo que le pagará a la familia de José de la Trinidad, 5.3 millones de dólares. La mayoría va a ser para la educación y necesidades de sus hijas”, dijo Casillas.

“Lo más triste es que la fiscal del condado, Jack Lacey rechazó llevar levantar cargos a los alguaciles que le quitaron la vida, y los protegió. Esos dos oficiales merecen cárcel. Fue un asesinato de los peores. Lo más repugnante es que esos dos oficiales, patrullan las calles del condado como si nada”, se lamentó el litigante.

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