Trastornos del sueño que meten miedo

Aprende sobre las parasomnias más comunes. Una experta las describe y nos dice si son inofensivas o no

Trastornos del sueño que meten miedo
El síndrome de la cabeza explosiva es una parasomnia que afecta más que todo a los jóvenes.
Foto: /Shutterstock

Algunos caminan de un lado para el otro y hasta suben y bajan escaleras. Otros hablan, lloran, gritan o rechinan con fuerza los dientes. Lo interesante, es que están dormidos y con sus comportamiento llegan hasta a meter miedo. Se trata de aquellas personas que sufren parasomnias. Es decir, que padecen de alguna anomalía o trastorno de la conducta que ocurre durante el sueño.

Según la Fundación Nacional del Sueño, las parasomnias afectan aproximadamente al 10% de los estadounidenses.

“Las parasomnias se producen en personas de todas las edades, pero son más comunes en la infancia y la adolescencia”, dice la terapeuta Alexandra Hall, especialista en trastornos del sueño en el Centro Médico de Kaiser Permanente en Los Ángeles. “Y  aunque tienden a ser benignas, si llegan a interrumpir el sueño, pueden tener efectos negativos en la calidad de vida de quienes las padecen”.

Se desconocen las causas de las parasomnias, sin embargo –explica la experta- se sabe que algunos de los trastornos tienen un factor hereditario y pueden llegar  a manifestarse en varios miembros de una familia.

“Algunas parasomnias están asociadas con el estrés, la fatiga, la falta de sueño y los trastornos mentales, tales como la depresión y la ansiedad”, ahonda Hall. “También sabemos que pueden ser provocadas por medicamentos u otros trastornos del sueño, como la apnea obstructiva”.

Las más comunes

La especialista en trastornos del sueño enumera y explica las parasomnias más comunes:

Sonambulismo. Quienes sufren este trastorno caminan o realizar otras conductas mientras están dormidos.  Por lo general, es un trastorno que se cura con el tiempo, pero si los síntomas persisten, es importante consultar con un médico.

“Este trastorno tiende a darse durante el periodo de sueño profundo y es mucho más común en niños que en adultos. Aunque mucha gente cree que al sonámbulo no se le debe despertar, es importante hacerlo”, detalla Hall.

Somniloquía. Consiste en hablar mientras se duerme, sin ser consciente de ello. Generalmente ocurre durante un despertar transitorio del sueño.

“Algunas personas con somniloquía dialogan, otros sostienen monólogos o simplemente murmuran”, detalla la experta. “Cualquier persona puede experimentar este trastorno, pero es más común en hombres y niños”.

La somniloquía es inofensiva, pero puede llegar a ser molesta para quienes duermen en la misma cama o cuarto del afectado.

Bruxismo. Cuando una persona aprieta o rechina los dientes de forma inconsciente durante el sueño. Es la tercera parasomnia más frecuente y afecta a niños, adolescentes y adultos por igual.

Suele ocurrir a lo largo de la noche y aunque parece sencilla, es el detonante de una serie de problemas que van desde el desgaste de los dientes hasta la tendinitis en la zona de la mandíbula.

No se saben a ciencia cierta qué la produce, pero se sospecha que puede estar conectada con el estrés intenso que se experimenta durante el día y que se descarga de manera inconsciente a través de una actividad nerviosa mientras se duerme.

Síndrome de la cabeza explosiva. Se describe como un trastorno del sueño en el cual se percibe un estallido, explosión o disparo muy fuerte dentro de la cabeza al conciliar el sueño.

“Aunque es un trastorno que afecta generalmente a las personas mayores de 50 años, en especial a las mujeres, investigadores de Washington State University encontraron [hace poco] en un estudio [publicado en el Journal of Sleep Research] que puede afectar a uno de cada cinco jóvenes”, informa la experta.

Enuresis nocturna. Consiste en la pérdida involuntaria de orina durante el sueño. Es bastante común en los niños, sin embargo también afecta a un pequeño número de adultos.

“Se cree que la enuresis puede ser hereditaria”, dice Hall. “En otras palabras, los padres que se orinaron en la cama cuando eran niños son más propensos a tener hijos que también mojan la cama durante el sueño”.

Terror o pavor nocturno. Es un trastorno del sueño que provoca sentimientos de terror o temor y que se produce normalmente en las primeras horas del sueño.

“El terror nocturno tiende a estar acompañado de manifestaciones físicas, tales como gritos, llanto, sudor, agitación y respiración acelerada”, explica Hall. “A diferencia de las pesadillas, que suelen recordarse, quienes padecen esta parasomnia no se acuerdan de su episodio de terror al siguiente día”.

Este tipo de trastorno del sueño es mucho más común en los niños que en los adultos.

Parálisis del sueño. Se manifiesta durante el sueño con una sensación de estar despierto (o consciente) y no poder mover el cuerpo.

“Según los Institutos Nacional de la Salud, aproximadamente el 8% de los adultos experimenta este tipo de parálisis en algún momento de su vida. Algunos niños también manifiestan esta afección”, detalla Hall.

Estudios han determinado que ocurre, por lo general,  durante las dos primeras horas del sueño. Y se cree que se da cuando la persona se encuentra bajo mucha presión o estrés, y al momento de dormir el cuerpo aún sigue en estado de alerta ante la situación de amenaza (que le produce estrés).

Síndrome de las piernas inquietas. Se manifiesta como un impulso incontrolable de mover una o ambas piernas cuando se descansa.

“Aunque se puede dar en los niños, ocurre con mayor frecuencia en personas de edad media y adultos mayores. La severidad del trastorno parece aumentar con la edad”, explica Hall.

Su tratamiento

Aunque la mayoría de las parasomnias son inofensivas, Hall dice que es importante buscar tratamiento cuando hay riesgo de lesión en uno mismo u otra persona.

“También es importante buscar tratamiento si la parasomnia interrumpe nuetro sueño o el del compañero de cama o cuarto”, resalta.

Como en la mayoría de los casos el afectado de la parasomnia no está consciente de su comportamiento, para su tratamiento pesa mucho lo que cuentan sus familiares y compañeros de cama o cuarto.

“Muchas personas que sufren de parasomnias ven una mejoría en sus síntomas simplemente mejorando sus hábitos de sueño”, resalta Hall. “Los buenos hábitos de sueño incluyen mantener un horario de sueño regular, dormir lo suficiente, controlar el estrés y tener una rutina de relajación antes de acostarse”.

Recomendaciones

La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos ofrece estas recomendaciones para proteger a las personas que son sonámbulas:

  • Poner alarmas en las puertas. Esto puede ayudar a despertar a la persona durante un episodio.
  • Nunca dormir en la parte de arriba de una lintera o en una cama colocada al lado de una ventana.
  • Eliminar todo objeto afilados en la zona donde duerme el afectado.
  •  Asegurarse que todos los miembros del hogar sean conscientes del problema y qué deben de hacer  al respecto.