¿Quiere regresar? Exsuperintendente con salario casi millonario demanda por despido

El exsuperintendente del Distrito Escolar de Centinela pide ser restituido, que se le compense por dinero que se le debe y por daños emocionales

El exsuperintendente del Distrito Escolar Centinela Valley Union que fue despedido el año pasado luego del escándalo que desató su compensación de más de 750,000 dólares ha presentado una demanda por despido injustificado, discriminación de edad y otros alegatos.
José A. Fernández alega en la querella presentada esta semana que el Distrito Escolar lo suspendió y luego lo despidió sin seguir el procedimiento apropiado indicado en su contrato, y en violación de la ley estatal de reuniones abiertas.
El Distrito Escolar no hizo comentarios ante la demanda, pues es un litigio abierto.
Los padres con hijos en escuelas del Distrito Escolar de Centinela pedían a gritos el despido de Fernández después de que saliera a la luz pública su sueldo que superaba al del superintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD).
Esto, a pesar que el Distrito Escolar de Centinela, que abarca Inglewood, Lawndale y Hawthorne solo cuenta con seis secundarias y un poco más de 6,000 alumnos.
Más de $200,000 dólares que percibía Fernández eran parte de un paquete de beneficios por ejercer la posición. Además, contaba con un préstamo de 910,000 dólares por parte del Distrito para la compra de su casa en Ladera Heights.
En la demanda presentada por Fernández, éste alega que su edad fue un “factor motivador” en su despido ya que contaba con 54 años, apenas un año debajo del límite para calificar para los beneficios de jubilación del distrito.
Fernández también alega que fue despedido en venganza por rehusarse a participar en lo que él consideraba actividades ilegales por parte de miembros de la junta educativa. Entre estas acciones indica que el presidente de la junta intentaba contratar a su novia sin las credenciales educativas requeridas y quejas de compensación al trabajador fraudulentas por parte de otra miembro de la junta.
El exsuperintendente defendió su compensación considerando que era justa pues había tomado las riendas de un distrito con problemas financieros y lo había enderezado. Sin embargo, auditores estatales y del condado encontraron que recibió compensación inapropiada por algunas cosas y que debía pagar al distrito al menos 200,000.
En la querella también se alega que la junta escolar violó las leyes estatales en cuanto a reuniones abiertas, pues no notificó de estas con 24 horas de anticipación. También aduce que los miembros de la junta despidieron a Fernández en julio sin darle primero una declaración escrita sobre las razones de esto y una oportunidad para que él respondiera a ellas, como lo requiere la ley.
Fernández pide ser restituido, que se le compense por dinero que debió haber devengado y por daños emocionales.