Chávez Jr. entra en zona de oscuridad

La derrota contra un desconocido, sus problemnas con el peso y su falta de recursos hacen suponer que el hijo de la leyenda no da para más
Chávez Jr. entra en zona de oscuridad
Julio César Chávez Jr. experimentó por primera vez en su carrera el frío de la lona, tras ser derribado en el noveno asalto.

Fue en Los Ángeles donde se convirtió en campeón y es en Los Ángeles donde su carrera queda, literalmente, sobre la lona.

Julio César Chávez Carrasco perdió el sábado en la noche en su retorno al cuadrilátero luego de 13 meses de ausencia y no le fue nada bien en el StubHub Center de Carson.

El desconocido polaco Andrzej Fonfara le pasó por encima al sinaloense y le propinó su primera visita a la lona en una carrera que comenzó hace ya 12 años.

La decisión de nocaut técnico en 9 rounds, decretada cuando la esquina de “Junior” optó por no continuar para el décimo asalto, se convierte en la segunda derrota del otrora fenómeno popular del boxeo mexicano.

LEE: Fonfara entierra a Julio César Chávez Jr.(Video del nocacut)

Pero en realidad, esa marca de 48-2-1 (32 KOs) que aún respalda a Chávez Jr. esconde una serie de tropiezos que hoy dejan en el aire la sensación de que su carrera como púgil ha entrado en completa oscuridad, sin rumbo y con un suspenso que incomoda, muy distinto a aquel junio de 2011 cuando se alzó con la corona de peso mediano al superar al alemán Sebastian Zbik en el Staples Center.

Contra Fonfara, Julio no tuvo ninguna oportunidad, primero porque quedó comprobado que el hombre que ya tiene 29 años de edad carece de la pegada para hacerle daño a un hombre de la división de los semicompletos, como lo es Fonfara (27-3, 16 KOs).

Y luego porque ya sea por falta de recursos o mala estrategia, el hijo de la leyenda no mostró la movilidad y la energía para soltar y conectar en mayor cantidad que su oponente; por el contrario, el polaco conectó 285 golpes (77 jabs y 208 de poder) por 118 del mexicano (apenas 9 jabs).

Chávez Jr., en su debut desde que pelea con una nueva empresa promotora con transmisiones por Showtime y con una nueva esquina que encabeza el entrenador Joe Goossen, se vio débil en un combate pactado en las 172 libras.

Y luego la miopía

Tal vez peor que la derrota contundente sufrida en una arena donde en su más reciente visita los jueces le regalaron el triunfo contra Brian Vera, fue la ceguera de Chávez Jr. al opinar que contra Fonfara creía estar ganando el combate. Luego dijo repetidamente que quiere la revancha, pero en 170 libras, es decir, más cerca del peso supermediano. Como si eso fuera a marcar diferencia.

Tal petición no tiene posibilidades de trascender, entre otras razones porque “Julito” le ha quedado mal al público luego de desistir en seguir peleando el sábado. Chávez perdió y luego se rindió. No es que él hubiera podido revertir las acciones, pero a los ojos del aficionado, no continuar intentándolo, siguiendo esa típica gallardía del llamado “guerrero mexicano”, le resta muchos bonos.

Y con ese descrédito, a Chávez presumiblemente le vienen tiempos muy duros que deberían hacerle preguntarse si quiere seguir en el negocio de los golpes.

Julio no puede pelear en un peso como el del sábado, como lo llegó a reconocer no tiene la fuerza para competir y ser ganador, e incluso se le pone muy riesgoso.

Tampoco puede pelear en una división inferior porque les es imposible dar el peso, siendo esta razón una de las que le impidió concertar una esperada mega función contra “Canelo” Álvarez, opción que muchos advertían años atrás como su mejor oportunidad de trascender.

Y encima de todo no puede seguir enfrentando a peleadores de dudosa calidad, como fue en otros tiempos de su carrera, entonces cuidadosamente guiada por Bob Arum, porque entonces pierde su ya de por sí disminuida audiencia.

Julio César Chávez Jr. está en la lona. Necesita levantarse y seguir peleando, pero el panorama luce demasiado adverso.

El análisis de papá Chávez

En declaraciones publicadas por Agencia Reforma, el “César del Boxeo comenta sobre el tropiezo de su hijo:

“Hay detalles que tenemos que corregir, mi hijo no puede seguir entrenando en la madrugada y hacer cosas a su manera. Tiene que recapacitar y debe boxear más, pues fue algo que falló, sólo hizo boxeo cinco días y eso no se vale, no friegues”, dijo el legendario campeón mexicano.

“No estoy conforme con el entrenamiento, y es ahora o nunca que debemos de cambiar eso”.

Pero Chávez valoró algo:

“La derrota con Fonfara le ayudará más que la de ‘Maravilla’. Se metió a un peso que no era de él, y sé que la derrota traerá mejores cosas, pero debe haber compromiso”.

Tres años de tropiezos

Pierde su primera pelea

Chávez derriba a Sergio “Maravilla” Martínez en el round 12, pero éste aguanta y le gana con amplia decisión unánime el 15 de septiembre de 2012 y le quita el cetro mediano del CMB.

Multa y suspensión

Tras la derrota contra Martínez, Chávez da positivo de marihuana, por lo que recibe un castigo de nueve meses de parte de la Comisión Atlética de Nevada, además de una impresionante multa de $900,000 que luego es reducida a $100,000.

Deja ir a Roach

Chávez deja de lado la disciplina que quería imponerle Freddie Roach, lo cual se nota con claridad sobre todo a partir de la primera pelea contra Vera. El entrenador revela que “Jr” no cumplía con su palabra de ir a entrenar.

Le regalan una en LA

Brian Vera hace ver mal a Julio en pelea a 10 rounds en septiembre de 2013 en Carson. Los jueces le otorgan un triunfo por decisión unánime que nadie puede creer.

Muy lejos de su peso

Pese a las advertencias de su padre, JC enfrenta al polaco Fonfara en pelea a 172 libras acreditada como de peso semicompleto y es noqueado en 9 rounds.