Mucho más que los sábados

Antes de que Univision fuera Univision, ya estaba Sábado Gigante en las pantallas de Estados Unidos. El exitoso programa de variedades de la televisión chilena ya había anclado en Miami para convertirse por casi tres décadas en un referente de la comunidad hispana estadounidense de la mano de Don Francisco.

El reciente anuncio de que el popular programa concluirá en septiembre de este año invita a la reflexión sobre un fenómeno televisivo que tuvo, y tiene, como protagonista central a la comunidad inmigrante. Por supuesto, también están el Chacal, los sombreros de Don Francisco, las modelos, los concursos, los reencuentros familiares y por supuesto, los jingles o comerciales de un producto determinado cantado con entusiasmo por el público. Todo esto animó las noches de los sábados para millones de personas nostálgicas del humor, el entretenimiento y la idiosincrasia de la patria lejana.

Los anunciantes estadounidenses descubrieron gradualmente que de un lado y otro de la pantalla había un importante mercado consumidor que vino a Estados Unidos a buscar una vida mejor y que, gracias a su esfuerzo, tenía dinero en su bolsillo para gastar. Más tarde fue el establishment político el que comenzó a reconocer que en la comunidad latina, además de consumidores había votantes y empezaron a desfilar en la TV balbuceando un mal español.

A lo largo de estos 30 años la comunidad latina tuvo un crecimiento explosivo el cual Univision, como único medio televisivo nacional en español por muchos años capitalizó hábilmente para convertirse en el gigante de hoy. Sábado Gigante fue un vehículo clave en ese crecimiento. Ahora hay numerosos canales de televisión en español para todos los gustos, lo que refleja la diversidad de la comunidad y la segmentación de los medios por audiencia.

Abundan los críticos de la calidad de la televisión en español, y los de Sábado Gigante específicamente, pero la preferencia de las teleaudiencias durante muchos años era irrefutable. Entre 1986 y 2015 han habido grandes cambios en la comunidad latina, no ha de sorprender que lo que era popular antes, ya no lo sea, así concluyen los ciclos.
Así también se pasa del presente a la historia. Esa que dirá que por casi 30 años la comunidad hispanoparlante de Estados Unidos, se entretuvo, informó y compartió en familia los sábados alrededor de la TV. Ese fue el periodo en que el  inmigrante se transformó seriamente en el consumidor y el votante de hoy…y Sabado Gigante a su manera hizo su aporte a este progreso.