Hasta con mensajes de texto cometen fraudes contra migrantes

“USCIS no le llamará por teléfono para pedirle ningún tipo de pago”, subraya la agencia federal

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Hasta con mensajes de texto cometen fraudes contra migrantes
Los defraudadores ahora envian mensajes de texto a sus victimas.

Jorge recibió una llamada telefónica de alguien que se presentaba como empleado del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y luego dejó un mensaje de texto saludándolo por su nombre.

“Comuníquese a la brevedad posible con respecto a una documentación que se encuentra en nuestras oficinas”, dice el recado indicando un teléfono cuyo código de área (714) es del condado de Orange.

Al marcar ese número el mensaje grabado es del USCIS, pero se trata de una copia, es falso.

“De verdad pensé que eran ellos”, comenta Jorge, quien pide no publicar su apellido. Este trabajador de la construcción no tiene ningún trámite pendiente con USCIS, por ello no se fió de los mensajes.

Hace unos días le llamaron con insistencia, pero Jorge consultó a un abogado y supo qué hacer.

“Me dijo que Migración no trabaja así y me sugirió no hablar con ellos”, señaló.

Las estafas telefónicas enfocadas en los indocumentados y que incluso los amenazan con reportarlos con agentes migratorios si no les dan dinero no son nuevas, pero el uso de mensajes de texto dirigidos a una persona en particular ha desconcertado a las autoridades.

“Esto es nuevo”, indicó Rigoberto Reyes, especialista del Departamento de Asuntos del Consumidor del condado de Los Ángeles, quien sugiere a las víctimas reportar este tipo de fraudes.

“Hubo un caso similar en el verano donde los impostores decían que estaban llamando de USCIS, daban un número de teléfono y se escuchaba una grabación como si estuviera llamando al USCIS, copiaron el sistema de mensajes”, explicó Reyes.

En la mayoría de los casos los defraudadores piden información personal (números de seguro social, de pasaporte), identifican falsos problemas en registros de inmigración y piden un pago a cambio de corregir los registros, alerta USCIS.

“USCIS no le llamará por teléfono para pedirle ningún tipo de pago”, subraya la agencia federal.

La abogada Jessica Domínguez, quien asesoró a Jorge, pide al público tomar precauciones y denunciar.

“La gente mala se hace pasar por abogados de inmigración, oficiales de migración, IRS [la Oficina de Recaudación de Impuestos], compañías que trabajan para el gobierno y aseguran que tienen sus documentos hasta que reciban dinero”, dijo.

Hay tres coincidencias en este tipo de fraudes: las llamadas telefónicas provienen de otros estados, usan el sistema de comunicación por Internet (que permite crear números similares a los de áreas locales) o utilizan celulares pre-pagados.

“Así no hay ningún récord de quién compró el celular, ni dónde ni cuándo”, comentó Reyes.

El funcionario aconsejó incluso marcar al 911 si las amenazas suben de tono. “La recomendación es que no se dejen intimidar y si sienten que su seguridad personal está en peligro repórtenlo a la Policía”, dijo.