Mas muertes por policías, más demandas judiciales

Abogados en dos casos judiciales de California piden al Departamento de Justicia que investigue
Mas muertes por policías, más demandas judiciales
Hector and Lucie Morejon.

El inmigrante guatemalteco de 20 años, Amilcar Pérez López murió a manos de la policía de San Francisco, el 26 de febrero, mientras que este fin de semana, fue asesinado por la policía de Long Beach, Héctor Morejón de 19 años.
Los dos casos que avivan el debate a nivel nacional sobre la problemática del abuso policial y el costo para las ciudades que deben pagar arreglos judiciales cuando son demandados.
Morejón fue muerto por un oficial que había respondido a una llamada de vandalismo y violación de una propiedad a las 2:45 a.m. en la cuadra 1100 de la avenida Hoffman en Long Beach. Cuando el policía llegó al lugar, descubrió dos ventanas abiertas a las que le faltaban los mosquiteros en una unidad residencial. Le pareció ver que Morejón apuntaba un objeto que percibió como un arma. Y le disparó,  presuntamente sin darle una advertencia verbal. El muchacho que resultó estar desarmado fue llevado en condiciones críticas al hospital, y pronunciado muerto más tarde.
De acuerdo al abogado, Samuel Paz con oficinas legales en Culver City, la familia ha pedido al Departamento de Policía de Long Beach revelar el nombre y el número de identificación del oficial que disparó de muerte a Morejón, y han solicitado su suspensión.
Lucia Morejón, la madre del joven solicitó también al Departamento de Justicia de la Nación, conducir una investigación criminal del fatal tiroteo.
En una declaración enviada a la prensa, la madre quien vive muy cerca de donde su hijo recibió los disparos, dijo que ella escuchó los impactos de bala en un callejón detrás de su casa, salió incluso a investigar, miró varios policías, y a su hijo en una ambulancia.
El muchacho alcanzó a gritarle: “mami, mami, por favor ven”. Fue hacia la ambulancia, se identificó como la madre, buscaba irse con el hijo, pero un uniformado de azul la hizo a un lado. “En el hospital, la señora Morejón y su familia, no pudieron verlo, hasta que le avisaron que estaba muerto”, dijo el abogado Paz.
La madre puntualizó que cualquier señalamiento de que su hijo era pandillero es falso. “Eso sólo refleja una táctica inmediata del departamento de policía para intentar hacerlo aparecer como una mala persona”,señaló en su declaración. “Héctor era muy buen hijo, y el hermanito preferido”, agregó la madre.
El abogado Paz, dijo que planea interponer una demanda contra la Policía una vez que el reporte policiaco les sea entregado.

Otra joven víctima en San Francisco

El abogado Arnoldo Castillas de Montebello dio a conocer en San Francisco que entabló una querella federal contra el Departamento de Policía de San Francisco, y su jefe, Greg Suhr por la muerte del inmigrante guatemalteco Amilcar Pérez López, el 26 de febrero.

Photo - Amilcar and Tools-3
Según la policía, la confrontación fatal ocurrió alrededor de las 9:45 p.m. del 26 de febrero, luego de que recibieron una llamada sobre un hombre con un cuchillo que perseguía a otro para al parecer robarle una bicicleta. Cuentan que los policías vestidos de civiles, le ordenaron al inmigrante guatemalteco tirar el cuchillo, pero éste se les fue encima, con el objeto punzocortante alzándolo sobre su cabeza, lo que los obligó a dispararle.
El jefe de la policía de San Francisco dijo en una conferencia de prensa, después de la muerte del muchacho, que los policías disparan en circunstancias en las que sus vidas están de por medio.
Señaló que los oficiales que le dispararon, Craig Tiffe y Eric Reboli usaban placas de identificación sobre sus ropas de civiles.
Pero el defensor Casillas dijo que la supuesta víctima del ladrón de bicicletas, el señor Perez les reveló que sí tuvo una agitada discusión sobre la venta de una bicicleta con el ahora occiso, y que incluso éste lo amenazó con un cuchillo. Esto provocó que alguien llamara al 911.
Cuando los policías arribaron, el inmigrante ya iba para su casa.
“Uno de los oficiales entonces, lo agarró del brazo y le dio un abrazo de oso alrededor de la parte superior de su cuerpo. Y como no se identificaron los policías, Amilcar se les escapó. Fue cuando abrieron fuego y le dieron seis disparos”, señaló el abogado Casillas. Según una autopsia mandada hacer de manera privada en la oficina forense del condado de Sonoma, el muchacho de 21 años recibió cuatro disparos en la espalda, otro en el brazo y uno más en la cabeza. “Todos los impactos fueron recibidos en la espalda y parte trasera de la cabeza y el brazo,  lo que contradice la versión oficial, por lo que era imposible que la víctima, se les abalanzara de frente “, dijo el abogado.
Via Skype desde Guatemala, los padres del muchacho, Margarita López y Juan Perez demandaron justicia por su muerte. “Él fue a Estados Unidos a ganar dinero, y religiosamente lo mandaba a casa”, dijeron.