Asistente de maestro vende tamales para sobrevivir en el verano

Empleados escolares sin sueldo durante el verno quieren recibir los beneficios de desempleo.
Asistente de maestro vende tamales para sobrevivir en el verano
Esmeralda Torres trabaja como asistente de maestro en el área de educación especial

En el verano, Esmeralda Torres cambia el salón de clases por la venta de tamales, tostadas y naranjas.

Esmeralda es una de las más de 284,000 asistentes escolares en California que no tienen ingresos durante el verano y deben recurrir a lo que puedan para sobrevivir.

En el caso de Esmeralda, residente de Carson y empleada del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), ella sobrevive vendiendo comida a sus vecinos, y si la necesidad aún es mucha, le pide prestado a sus hermanas.

“Yo he buscado trabajo en tiendas durante el verano, pero en todas partes me dicen lo mismo, que es muy poco tiempo y que no me pueden dar trabajo si no me voy a quedar. He buscado en las escuelas que tienen programas de verano, pero encontrar es cuestión de suerte”, relató Esmeralda, quien ha trabajado como asistente de maestro de educación especial por 12 años.

Ella asegura que le gusta su trabajo y que se siente muy satisfecha profesionalmente con la ayuda que brinda a los niños de educación especial. Durante los meses que trabaja, Esmeralda tiene un programa especial de ahorro de 100 al mes que utiliza durante el verano, pero ese dinerito no es suficiente para cubrir sus gastos y ayudar a sus dos hijas que están en la universidad.

Los empleados administrativos, maestros, bibliotecarios y enfermeras de las escuelas reciben pago por 12 meses. Los demás empleados, como esta inmigrante mexicana, no ganan lo suficiente para dividir su sueldo en 12 meses. El ingreso promedio anual de estos empleados es 20,700 dólares.

Una propuesta de ley en Sacramento, AB399, extendería los beneficios de desempleo a los trabajadores escolares durante el verano.

“Muchos de estos empleados caen en la categoría de pobres”, dijo Patrick Burns, autor de un reporte que revela el perfil de los trabajadores de las escuelas que no reciben salario durante el verano.

Tres de cada cuatro de estos trabajadores son mujeres. Dos de cada tres tienen algún nivel de educación superior, incluyendo un 16% que tienen un diploma universitario o alguna especialidad.

“Con demasiada frecuencia dependen de estampillas de comida o de asistencia pública. El sistema actual falsamente asume que un empleado de cafetería puede sobrevivir en el verano sin un sueldo tal como un director”, dijo Burns, quien considera que una buena opción es extender los beneficios de desempleo.

Según datos del estudio, extender los beneficios de desempleo tendría un impacto de 187 millones de dólares a la economía estatal.

Este miércoles, Esmeralda y otros empleados del LAUSD viajan a Sacramento para hablar con los legisladores y promover la AB399.