Condenados por narcotráfico mueren fusilados

Bangkok
Indonesia ejecutó hoy a ocho reos condenados por narcotráfico, incluido el brasileño Rodrigo Gularte, de 42 años.

Los reos fueron ajusticiados de madrugada, hora indonesia, en la isla de Nusakambangan tras despedirse de sus familiares y expirar las 72 horas de plazo desde que la Fiscalía ordenara el sábado pasado que se aplicaran sus sentencias de muerte, informó el diario “The Jakarta Post”.

En el último momento, las autoridades evitaron el fusilamiento de la filipina Mary Jane Veloso, también sentenciada a la pena capital, horas después de que la mujer que la contrató para transportar droga se entregara a la Policía en Filipinas.

Un décimo recluso, el francés Serge Atlaoui, no recibió la notificación de ejecución el sábado porque está pendiente de un recurso de apelación.

La familia y el Gobierno brasileño habían alegado que Gularte padecía esquizofrenia, por lo que según las leyes indonesias no podía ser ejecutado; sin embargo, las autoridades decidieron aplicar la pena capital.

El brasileño fue arrestado en 2004 por llevar 13 libras de cocaína en varias tablas de surf.

Los abogados de Gularte indicaron que durante el juicio el anterior equipo encargado de su defensa no supo demostrar los problemas de esquizofrenia y bipolaridad que padecía.

“La primera vez que le diagnosticaron con depresión y desorden bipolar tenía 16 años, pero nunca ha aceptado tratamiento ni medicarse”, indicó su prima Angelita Muxfeldt.

Según la familiar, el brasileño escuchaba voces que le decían que iba a ser extraditado, por lo que creía que no podía morir.

El Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, calificó el pasado lunes de “inaceptable” la ejecución de Gularte debido a su estado mental.

Junto con Gularte, fueron ajusticiados los australianos Andrew Chan y Myuran Sukumaran, el ghanés Martin Anderson, el indonesio Zainal Abidin y los nigerianos Raheem Agbaje, Silvester Obiekwe Nwaolise y Okwudili Oyatanze.

La pena de muerte

se contempla en Indonesia para 16 delitos, entre ellos narcotráfico, asesinato, rebelión, extorsión con violencia, terrorismo, crímenes contra la humanidad y genocidio. El único que puede introducir cambios en este método es el presidente de Indonesia.