Los costos de tener una casa

Cuando se compra una vivienda además de la hipoteca y del precio del pie cuadrado hay que hacer frente a otros costos

Siete años después de que el mercado de la vivienda se viniera abajo la tasa de propiedad sigue a la baja. Según el Censo, en el primer trimestre ha vuelto a caer para quedar en el 63.7%, el nivel más bajo en un cuarto de siglo.
¿Por qué?
Hace unos días la Asociación Nacional de Corredores de Bienes Raíces (NAR) celebró un forum en el que distintos economistas hablaron de causas como la incertidumbre de los consumidores y las restricciones al crédito por parte de la banca tanto para los compradores como para los pequeños constructores que necesitan financiar proyectos. Adicionalmente, existe el problema de que no hay elevados inventarios.
Aunque las tasas de interés de las hipotecas están bajas, y seguirán así algunos meses más, la falta de oferta ha encarecido los precios (un 5.8% más en Los Ángeles y un 2.5% en Nueva York en el último año según el índice Case Shiller). Pero además, ser propietario siginifica tener que pagar más que los precios del pie cuadrado. Estos son algunos:
El primero llega cuando se firma el contrato. Los costos del cierre del acuerdo de compra que son entre el 3% y el 6% del precio de la casa, según Realtor.com. En buena medida, los impuestos son los responsables de esta cuenta aunque parte de la cantidad se va a los abogados, la compañía del título, el prestamista, los pagos por comprobar el informe crediticio, la tasación, la inspección…
Impuestos de propiedad a la ciudad y por el valor de la vivienda que se establece en una estimación no solo de la casa o apartamento sino de las propiedades en la zona entre otras variables.
Seguros de propiedad. Varía dependiendo de la aseguradora y el lugar donde esté la casa. Es obligatorio cuando se tiene una hipoteca y según Zillow.com puede costar $35 por cada $100,000 en los que esté valorada la vivienda. Cubre la estructura, el contenido de las casas además de costos legales si alguien resulta herido en la propiedad y las facturas médicas en muchos casos.
A ello hay que añadir el deducible por daños. Cuanto mayor sea la prima del seguro menor el deducible, pero de una manera u otra se paga.
Seguros especiales para protegerse de desastres como por ejemplo las inundaciones o los terremotos.
Arreglos. Aunque el seguro cubra el contenido y se haga cargo de la alfombra destrozada por una avería de la tubería del agua, si hay que reemplazar la tubería, eso tiene que salir del bolsillo del propietario.
Gastos del vecindario. Siempre hay que abonar una contribución de mantenimiento al edificio o la organización de propietarios. Estos pueden ser bajos si no hay áreas comunes como un gimnasio, ascensores, una sala de reuniones o personas que se dedican al mantenimiento pero en caso de que los haya hay que preparar un abultado cheque mensual. En la mayoría de los anuncios de ventas de vivienda estos costos se hacen constar de forma prominente precisamente porque es un gasto a tener muy en cuenta y cuando cambian es siempre para aumentar.
Servicios. El agua y el gas son costos que normalmente no pagan quienes alquilan pero si los dueños de las casas. Un par de cheques más mensualmente