Cal State LA recibe $1.6 millones para asistir a Dreamers

Una oficina en Cal State LA para estudiantes indocumentados les brinda apoyo y ayuda

@Alvaradoisa

Hay mariposas por doquier en este salón de la Universidad Estatal de California en Los Ángeles (Cal State LA), que cada día recibe a decenas de estudiantes indocumentados que buscan un lugar seguro para aprender y motivarse.

“Vienen a hacer tarea, a relajarse, a comer”, dice Rocío Díaz, mentora de este centro para “soñadores”, o Dreamers, que abrió en octubre como muestra de un movimiento que no deja de crecer.

El espacio, en el segundo piso de un edificio del instituto, es acogedor. En una pared tapizada de mariposas de colores está la legendaria frase “Tengo un sueño”. Esa inmortalizada en un discurso en pro de los derechos civiles por Martin Luther King.

Hay sillones, un par de computadoras, dos pizarrones y unas sillas.  A los invitados se les pide escribir sus anhelos y pegarlos en un muro.

En los días de escuela aquí se cuentan hasta cuarenta Dreamers, quienes lucharon sin descanso para que el gobierno federal les abriera las puertas de las universidades y de un mejor futuro laboral.

Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) entrevistaron a más de 900 alumnos indocumentados en distintas partes del país y encontraron que aquellos sin un lugar de apoyo en sus escuelas dijeron sentirse aislados, deprimidos y vulnerables al acoso.

Díaz, de 21 años y quien cruzó ilegalmente la frontera cuando tenía seis años, considera al centro para Dreamers de Cal State LA un “paraíso” y ahora hace lo posible para formar a los siguientes líderes.

“Hay muchos estudiantes que vienen y necesitan ese apoyo emocional, porque han pasado por cosas que no van a contárselas a un extraño. Hay estudiantes que vienen con lágrimas”, relata la alumna de teatro y quien espera graduarse en el año 2017.

Gabriela Amel tiene 30 años y está a punto de obtener un título de trabajadora social. Ella vino del Estado de México a la edad de quince años. Se graduó tarde de la preparatoria porque allá no estudió.

Amel es líder del grupo de “soñadores” SURGE! (las siglas de Estudiantes Unidos para lograr Metas y la Educación) y coincide que este sitio ofrece una sensación de tranquilidad a sus visitantes. “Es un espacio para nosotros que somos indocumentados, donde nos valoran, escuchan y apoyan”, dijo.

La buena noticia es que el centro recibió un fondo de $1.6 millones que lo mantendrá abierto por un tiempo. El dinero se usará para el sueldo de empleados y para ofrecer talleres y actividades.

Luz Montalvo, coordinadora del centro, celebra que este ingreso extenderá la tutoría. “Esto es clave para los ‘dreamers’; lo importante es tener este centro porque hemos visto que se sienten cómodos, sienten que es un hogar para ellos”, indicó.

Y es que aún siendo beneficiarios de una alivio migratorio, los “soñadores” suelen experimentar ansiedad, discriminación, tener que trabajar y la falta de guía en sus escuelas, según el estudio de UCLA.

Hace unos días en el centro de Cal State LA hubo una charla sobre ser mujer e indocumentada. Varias alumnas, afirma Montalvo, cargaron pilas. “Este es un lugar de motivación y de excelencia”, concluyó.

LEE ADEMÁS:

Gobierno dio 541,000 números de Seguridad Social a Dreamers

Se alarga la espera por DACA y DAPA

Dreamers enfrentan la realidad de los jóvenes exiliados en México