Editorial: Discriminación mortal

Los hispanos tienen más probabilidades de morir o sufrir accidentes en el trabajo que el resto de los trabajadores

El empleo es el sueño de los inmigrantes latinos en los Estados Unidos. Un trabajo estable, seguro, suficiente para mantener a la familia. Por eso el aumento de los accidentes laborales entre los hispanos es alarmante e inaceptable. Y mucho más cuando baja entre el resto de comunidades y grupos. Una fatal discriminación a la que hay que poner fin
Los hispanos tienen más probabilidades de morir o sufrir accidentes en el trabajo que el resto de los trabajadores. Más hispanos sufrieron accidentes laborales en 2013 mientras la tasa bajó para el resto de trabajadores. En el año 2013, 817 trabajadores hispanos murieron en el trabajo frente a 748 en 2012, según los datos de la central sindical AFL-CIO. Y 542 de esos fallecidos nacieron fuera de Estados Unidos. Una situación insostenible.
Cada día 150 trabajadores mueren en el trabajo en EE UU debido a ¨peligrosas condiciones laborales¨ o falta de seguridad. Inaceptable, y más cuando los latinos encabezan el número de víctimas.
Los oficios donde se concentra la población latina trabajadora son también aquellos más arriesgados: como la agricultura y la tala de árboles, o como la construcción, donde las tragedias aumentaron de 220 a 241, pero para el resto de la población, el índice de peligro en la construcción ha bajado de 9.9 a 9.7.
El temor a la deportación y las condiciones irregulares de muchos trabajadores hispanos indocumentados está en la base del problema y sirve a muchos empleadores para mantener contratos abusivos y condiciones laborables inaceptables.
Los latinos ocupan las labores más arriesgadas en en algunas de las industrias más peligrosas del país.
La prevención de accidentes para todos los trabajadores es esencial. Pasa por vigilar el cumplimiento de las medidas de seguridad, pero tambi´en por proteger a los inmigrantes, documentados o no, cuando denuncian condiciones insalubres o directamente peligrosas.
Para que los sueños de los inmigrantes latinos no se conviertan en pesadillas, y para mejorar la seguridad de todos los trabajadores, deben asegurarse sus derechos como personas y empleados. Sin discriminación.