Floyd Mayweather: el  “Donald Trump” del boxeo

La “Pelea del Siglo” fue una lección de mercadeo más que de deporte

LAS VEGAS._ La pelea Mayweather-Pacquiao movió las fibras más sensibles y diversas en la sociedad.  Deportistas, socialités, políticos y por supuesto boxeadores vivieron a plenitud una pelea que dejó de manifiesto que Pacquiao no era la cura al estilo evasivo de Mayweather y que el estadounidense es hoy por hoy el mejor mercadólogo del mundo.

El ahora campeón absoluto de los welter se reinventa en cada pelea y canaliza la animadversión popular para su beneficio.

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Ante Pacquiao convirtió una presunta “Pelea del Siglo” en el negocio más prominente en la historia del boxeo al punto que la pelea se retrasó por una saturación en las órdenes de PPV en Estados Unidos.

Y esto lo hizo Floyd –queriendo o sin querer- haciendo que cada uno viviera o sintiera la pelea según sus creencias o preferencias.    Aquí las cinco razones principales por las que la gente vio la pelea.

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Los religiosos:  Consideraban esta pelea como el duelo del bien contra el mal.  La retórica cristiana de Pacquiao en todo el preámbulo de la pelea puso al filipino como favorito frente a la mayoría de grupos cristianos, que veían como mal ejemplo a Mayweather, por su amor a la opulencia y sus antecedentes de violencia domésticas.

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Los ‘fashionistas’:  Este fue un choque de estilos en la pasarela. Pacquiao lució sus mejores trajes en las actividades previas.  Con motivo de esta pelea la empresa de relojes de lujo  Hublot puso a la venta una edición conmemorativo de la pelea: King Power en honor a Mayweather.

Los faranduleros: La gente amante del espectáculo no se quedó con ganas de ver una alfombra roja más nutrida, incluso más variada que una gala de los Oscar.  Denzel Washington, Paris Hilton, Jake Gyllenhaal,  Mark Walhberg, Beyonce, Justin Bieber entre otros, fueron testigos de lujo de una pelea que los incluía ellos como bocadillo visual para los televidentes.

Los filósofos: Reza una frase no patentada que el primero de la clase nunca es bien visto por el resto. Mike Tyson, Evander Holyfield e incluso Sugar Ray Leonard, ponían en duda la posibilidad de que el menor de los Mayweather superara su prueba más complicada en busca de retirarse invicto bajo la premisa que el “boxeo no tolera la perfección”. Para su mala suerte, el “Money Boy” lo hizo otra vez.

Los ‘haters’:  Floyd aunque humanizó un poco su imagen, sigue provocando mucha animadversión.  Su imagen irascible e intolerante provocó que fuera abucheado en el pesaje y en la pelea.

Las redes sociales también fueron muestra del clamor popular al punto que el  trending topic cambió de ser #MayPac a #PacquiaoMayweather previo al duelo, en una muestra que el estadounidense es poco simpático con la mayoría de personas.

No obstante, a este Donald Trump del boxeo eso le importó poco, ya que ganó en el ring, ganó en las finanzas y sabe de antemano que abrió otro capítulo para mantener en vilo al mundo, de saber si habrá algún osado que evite un retiro marcado por la imbatibilidad.   De momento, la historia sigue 48-0 y Mayweather se embolsó unos $200 millones de dólares.