Caras del capitalismo

El gobernador de California, frente a la sequía prolongada en el Estado ha decretado, que sin importar si se puede pagar o no, las ciudades tienen que ahorrar agua

El capitalismo tiene muchas caras. Uno de los problemas de ahorro de agua en California consiste en que hay gente que dice que tienen lo suficiente para pagar el agua y por eso el incentivo de elevar costos, no sirve para forzarlos a ahorrar. La ciudad emblemática es Beverly Hills, que cuenta con grandes mansiones con albercas y grandes jardines. El paisaje que los ricos y famosos gustan de observar cotidianamente.
El gobernador de California, frente a la sequía prolongada en el Estado ha decretado, que sin importar si se puede pagar o no, las ciudades tienen que ahorrar agua, a Beverly Hills le toca reducir su consumo en 35%. O sea que se introdujo en la ecuación un elemento de igualdad y justicia, algo lejano al espíritu del capitalismo estadounidense. Eso sí, no se atrevió a tocar a las empresas que utilizan una cantidad enorme de agua para extraer petróleo por medio del fracking, porque tampoco está como para afectar a los dueños de las grandes fortunas y los donativos políticos.
Hay un factor adicional que las autoridades del agua deciden ignorar a favor del discurso de la escasez, y es que en el análisis de la sequía no entra el agua subterránea, no obstante que en Estados Unidos, el 75% de la población se abastece de esa agua.
El problema con hacer un análisis correcto del agua, conlleva el riesgo de que se caiga el argumento de su escasez y pierdan la posibilidad de vendernos agua con un 5000% de ganancia y eso si es anti capitalista.
El otro lado de la moneda está en la capital de Texas, la Ciudad de Austin, que sin mucho riesgo podría llamarse ciudad Dell. Ahí esta asentada la empresa de computo, lo que implica empleos e impuestos para la ciudad, pero lo que se nota por todos lados es la filantropía del dueño cuyo apellido llevan las computadoras.
Este señor dona templos, hospitales y todo tipo de proyectos cuya relevancia son las niñas y niños.
Dell no es una excepción, la filantropía es fuerte en Estados Unidos. Algunos dicen que las grandes empresas prefieren devolverle algo del dinero que ganan a la sociedad en lugar de entregárselo al gobierno, y el gobierno les permite ese tipo de acción social, porque a final de cuentas la sociedad se beneficia, y las fundaciones logran impactar socialmente mucho mejor de lo que lo hace el gobierno.
Esa es la combinación con la que convive el capitalismo, grandes intereses con filantropía, devolver un poco lo mucho que se llevan e impunidad para depredar.