Discriminación y críticas para las madres cuarentonas

Discriminación y críticas para las madres cuarentonas
Tienen menos hijos, pero latinas siguen teniendo más en comparación con otro grupos raciales.
Foto: Shutterstock

La historia de Angel LaLiberte, psicóloga, madre y experta en el tema, ocurre con más frecuencia de los que nos imaginamos. Al cumplir 40 años,  LaLiberte comenzó a considerar la opción de la maternidad. Un año después, y  sin recurrir a tratamientos de fertilidad, LaLiberte tuvo a su primer bebé. Tres años después, a los 44 años, volvió a dar a luz.

En su jornada a la maternidad, la psicóloga tuvo que enfrentarse a las críticas, falta de información y prejuicios en torno al tema. Esto la llevó a crear el sitio Un niño después de los 40 (achildafter40.com),  en el cual ofrece información  y un espacio para que otras mujeres pueden compartir sus experiencias personales. Los testimonios de las madres son diversos e incluyen, tanto casos de mujeres que no recurrieron a tratamientos de fertilidad, como a quienes probaron con inseminación artificial y quienes eligieron adoptar.

Madre por adopción

Susan Tobel (susanvontobel.com), educadora y terapista familiar, es una de las madres de más de 40 años, que eligió el camino de la adopción y quiso compartir su historia con otras madres.  Junto a otras 23 personas, que también optaron por la adopción internacional, Tobel viajó a China a conocer a su hija. La autora de varios libros sobre diversidad familiar y adopción, explicó que, como en China las familias  sólo pueden tener un hijo, en muchos casos, los padres prefieren abandonar a las bebés mujeres, e intentar tener un hijo varón.

Christina Haltom-Farrar, otra madre que eligió el camino de la adopción, se convirtió en madre a los 48 años. La feliz mamá advirtió que no sólo existe criticismo y discrimanción en contra de las mujeres mayores de 40 que dan a luz, sino también, en torno a aquellas que deciden adoptar después de determinada edad. “La sociedad quiere que las mujeres de más de 40 nos desvanezcamos en el fondo, meciendo a los nietitos”, observó.

Si bien Haltom reconoció que la maternidad implicaba mucho más trabajo del que se había imaginado, también aseguró que “el amor que sientes por tu hijo, ya sea biológico o adoptado, es algo realmente arrebatador”.