La amenaza interna

El frustrado atentado cerca de Dallas contra los participantes de una exhibición de caricaturas de Mahoma, hizo realidad en nuestro país la amenaza del terrorismo musulmán latente y doméstico -del que se habla hace tiempo. Ese que está a la espera de la orden o de la motivación correcta que convierte a una persona en un asesino embanderado en una cruzada religiosa.

En Estados Unidos hay cientos o miles de personas como Elton Simpson y Nadir Soofi -los agresores en Texas. Estadounidenses que estarían comunicados a través de las redes sociales con personajes cercanos a ISIS con el potencial de salir a matar al que consideren hereje o inmolarse en el martirio. Las autoridades federales están advirtiendo a las agencias policiales locales que estén atentas ante este peligro.

Este panorama es preocupante pero no sorpresivo. El fanatismo religioso y la libertad de una sociedad abierta, pero armada hasta los dientes, es un caldo de cultivo peligroso. Pero no hay que perder la perspectiva y caer en la histeria de amenazas que se exageran como ocurrió con el virus del ébola.

Lamentablemente, nuestra sociedad no necesita de extremistas religiosos para que haya matanzas de inocentes, ya sea en una escuela de niños o de espectadores en un cine, por mencionar algunos casos. No hay mucha diferencia para los asesinados, y sus familiares, si quien los mató es una persona con problemas mentales o religiosos.

Lo peor es que esto crea una ocasión para manipular y promover causas propias. Los organizadores del concurso de caricaturas y sus allegados promueven el miedo y odio hacia los musulmanes. Los políticos prometen dureza ante un enemigo incierto y no faltó quien aproveche para hablar de la inmigración en este contexto.

El senador y precandidato presidencial, Rand Paul, habló de asegurar la frontera al ser consultado sobre el frustrado ataque. No importó que los atacantes fueran estadounidenses de origen ni que hayan llegado a Texas literalmente del norte, en vez del sur. La respuesta del republicano refleja una conviente desconexión con la realidad a la hora de analizar el los hechos para llevar el agua a su molino electoral.

Estados Unidos ya conoce el terrorismo sea el interno de Oklahoma, el del 9/11 y Boston. Es bueno ser consciente y precavido de lo que nos rodea, pero no hay que caer en la  exageración de quienes quieren sacar rédito político ni de los medios que buscan audiencia asustando a la gente.