Pocas viviendas para familias de bajos recursos en Boyle Heights

Familias de bajos ingresos desplazadas no tienen opciones de vivienda asequible en Boyle Heights
Pocas viviendas para familias de bajos recursos en Boyle Heights
Lilia Ramirez y Amelia Paz enfrentan el desalojo de su casa en Boyle Heights.

La escasez de viviendas para personas de bajos recursos es uno de las inquietudes entre los residentes de Boyle Heights. De acuerdo con la Unión de Vecinos, desde 1996 Boyle Heights ha perdido 1,294 casas para familias de muy bajos recursos debido a proyectos financiados con fondos públicos.

A pesar del crecimiento de la población en esa área, indica Vilches, codirector de la Unión de Vecinos, nunca se han reemplazado esas viviendas para familias con ingresos menores a 25 mil dólares anuales y que actualmente existe una política de aburguesamiento en Boyle Heights que perjudica a la comunidad de bajos ingresos.

Datos del Censo 2010 indican que Boyle Heights posee una población de 49,049 personas, en donde el 73 por ciento de las familias posee un ingreso de 50 mil dólares anuales.  El 83 por ciento de la población vive en viviendas alquiladas.

“Los proyectos públicos que supuestamente deberían ayudar a la comunidad,  se están usando para desplazar a la comunidad”, dijo Vilchis.

Las familias desplazadas tendrían que enfrentar el costo del alquiler de vivienda en Los Ángeles. De acuerdo con el informe de Pronóstico Multifamiliar Casden de la Universidad del Sur de California (USC) publicado el año pasado, se espera que el alquiler promedio en el condado de Los Ángeles aumente en un 8.2 por ciento para junio de 2016.

Actualmente, la renta promedio más alta se ubica en el área de Santa Mónica/Marina del Rey, a un valor de 2,618 dólares mensuales, mientras que la más baja se encuentra en el Valle del Antílope con 829 dólares mensuales.

“El MTA, la ciudad y el gobierno tienen mecanismos para subsidiar estas viviendas [a bajo costo] pero ellos están escogiendo no hacer eso, especialmente a una comunidad que está siendo aburguesada”, dijo Vilchis.

Vilchis enfatiza que no se debería utilizar el ingreso promedio de una familia del condado, de 55,909 dólares, para la adjudicación de la vivienda, sino el ingreso promedio de las personas de Boyle Heights, que es de 25 mil o menos.

Pero Greg Angelo, director de manejo de bienes raíces para Metro, dijo que el ingreso medio del condado de Los Ángeles es uno de  los lineamientos de los programas federales que financian los proyectos y que los promotores inmobiliarios deben cumplir.

“No es un requisito de Metro. Ellos [los promotores inmobiliarios] deben acogerse a lo que exige la ley”, dijo Angelo.

Recientemente la junta de Metro acordó destinar el 35 por ciento de sus terrenos a lo largo de las vías de trenes para la construcción de viviendas de bajo costo.