¿El Estado de la Ciudad de México?

Al convertirse el Distrito federal en un Estado (que están proponiendo se llame “Estado de la Ciudad de México”), tendrán que hacer la constitución de ese Estado
¿El Estado de la Ciudad de México?
La Catedral en el Zocalo.

Actualmente se debate en el agonizante Congreso de México la posibilidad de convertir el Distrito Federal en un Estado libre y soberano, como cualquier otro Estado del país, y transformar sus delegaciones en municipios.

Recuerdo que hace más de 50 años, siendo regente de la ciudad, Ernesto Uruchurtu, se habló y analizó repetidamentede esa conveniencia y posibilidad.

Se formaron varias comisiones con personajes de la política y de la iniciativa privada, entre ellas una presidida por Miguel Blasquez, un alto funcionario de la Confederación de Cámaras de Comercio, a cuyos trabajos fui invitado, más como observador que como participante.

Hubo muchísimas opiniones a favor y en contra, pero la más importante de todas creo que fue la de Agustín Legorreta, del Banco Nacional, que comentó que era difícil que en la capital convivieran las autoridades de un Estado autónomo y soberano con la autoridad del Presidente de la República y las autoridades de su gobierno Federal.

Al convertirse el Distrito federal en un Estado (que están proponiendo se llame “Estado de la Ciudad de México”), tendrán que hacer la constitución de ese Estado, lo que ya esta discutiéndose, y se tendrá que elegir para cada una de las delegaciones que se convertirán en municipios, un presidente municipal, regidores, síndicos, y habrá que re-estructurar toda la burocracia requerida en cada municipio.

Si mal no recuerdo este asunto había preocupado a los constitucionalistas de 1917 cuando la ciudad de México no era el monstruo que es actualmente. Se pensaba tomar algún territorio desocupado de Michoacán, Jalisco o Guanajuato para convertirlo en la sede oficial de las autoridades federales.

Cuando se volvió a analizar la posibilidad medio siglo después, se proponía de nuevo sacar a las autoridades federales a algún lugar donde se construiría una ciudad gobernativa, al estilo de lo que se hizo al crear la ciudad de Brasilia.

En aquel entonces la idea fue descartada.

Las premisas no han cambiado, solo que se han vuelto más complicadas aún, ya que la ciudad y las distintas Secretarías han crecido inmensamente.

Creo que queda claro que de hacerse, sería a un costo inmenso y se llevaría muchísimo tiempo para poder llevarlo a cabo. Habría que hacer toda una ciudad con alojamiento para miles de personas, toda la infraestructura que se tiene en una ciudad “madura”, las redes de comunicación, las circunstancias de seguridad requeridas para todos, incluyendo el Presidente y su Estado Mayor, etc.

Conociendo al actual congreso que está formado en su inmensa mayoría por “yes men” no me sorprendería que la iniciativa fuera aprobada pese a la absoluta imposibilidad de llevarla a un término feliz.

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