Pandillas de LA: 38th Street, un siglo marcando territorio

La pandilla de la calle 38 es una de las más antiguas de Los Ángeles y actualmente cuenta con alrededor de 400 miembros
Pandillas de LA: 38th Street, un siglo marcando territorio
El 'placazo' de la pandilla 38th Street aparece en un callejón del sur de Los Ángeles.
Es una de las más peligrosas en Los Ángeles, según las autoridades.
Es una de las más peligrosas en Los Ángeles, según las autoridades.

En sus graffitis suelen imponer una sentencia de muerte para sus rivales cuando la pinta lleva el “187”.

El número hace alusión al Código Penal de California que refiere asesinato y es la forma de amenazar a todo aquel forastero del barrio que cruce o raye el graffiti de la 38th Street, ya que eso representa una declaración de guerra.

De esa forma los pandilleros de la calle 38, en Sur Los Ángeles, han defendido lo que consideran su territorio desde hace casi un siglo en una guerra callejera en la que miles de jóvenes han muerto.

Actualmente la pandilla 38th Street se adjudica como su barrio la zona comprendida entre las calles 33 y Alameda, y las avenidas Vernon y Central, que incluye la Thomas Jefferson High School y el parque Ross Snyder.

En ese territorio operan cinco de sus principales “clicas” o celulas: Tiny Locos, Morgan Boyz, Vatos Locos, Night Owls y Morgan Block, quienes agrupan a cientos de jóvenes de origen hispano, la mayoría mexicoamericanos.

La pandilla 38th Street es una de las de las más antiguas de Los Ángeles. Sus orígenes datan de 1920 durante la época de los pachucos, jóvenes que vestían trajes alargados y bien planchados, al estilo “zoot suit”.

Durante la época de la Segunda Guerra Mundial fueron blanco de ataques por parte miembros de las fuerzas armadas que los consideraban unos holgazanes mientras ellos peleaban contra los japoneses.

La discriminación contra estos jóvenes era tal que les achacaban una ascendencia oriental, como de aquellos que habían bombardeado Pearl Harbor.

Más tarde esos jóvenes se convertirían en el rostro de la lucha contra la discriminación, el prejuicio y el racismo en Los Ángeles luego de que 22 miembros de la pandilla fueron enjuiciados injustamente por el homicidio de José Gallardo Díaz, el famoso caso conocido Sleepy Lagoon Murder en 1942.

En 2007, el entonces jefe de la Policía de Los Ángeles (LAPD), William Bratton, consideró a la pandilla de la Calle 38 como una de las diez más peligrosas de la ciudad.

“Todavía sigue siendo una de las peligrosas”, dice la oficial Loza, agente antipandillas del LAPD. “Es una de las pandillas más viejas y grandes del área, actualmente tenemos más de 400 miembros documentados, pero hay muchos jóvenes más que están ingresando”.

El LAPD considera esta agrupación una de las más activas en Los Ángeles.
El LAPD considera esta agrupación una de las más activas en Los Ángeles.

El rival de antaño de la pandilla 38th Street ha sido la Florencia 13, que tiene una alianza con la pandilla afroamericana Pueblo Bishop Bloods para la distribución de drogas en el complejo de vivienda pública Pueblo del Río.

Pero también protagonizan una encarnizada pelea con miembros de las pandillas Playboys, Barrio Mojados, All For Crime Bloods y Loco Park.

Aunque la mayoría de los crímenes que se cometen es por la territorialidad que pelean los jóvenes, entre los pandilleros veteranos lo que procuran es proteger el negocio de las drogas.

La pandilla 38th Street se rige bajo las órdenes de La Mafia Mexicana que desde prisión controla la venta de drogas y cobra derecho de piso a comerciantes del área.

Informes extraoficiales indican que esta pandilla tiene relación directa con el Cártel de Sinaloa, ya que paquetes de droga que han decomisado llevan la marca de ese grupo criminal.