#Droughtshaming: la guerra de clases en California que invade redes

La gravedad de la sequía ha creado una guerra entre clases en el Estado Dorado, y ésta se refleja en redes sociales
#Droughtshaming: la guerra de clases en California que invade redes
En vecindarios afluentes, proliferan los más gastadores de agua en todo el Estado.
Foto: Captura / Twitter

Las multas por el despilfarro de agua incrementan, casi hasta por $10,000si consigue la aprobación el gobernador Jerry Brown—, aumentan los esfuerzos por reciclar agua potable en los municipios, y cada vez son más ciudades que sufren de recortes de agua para acatar con la reducción de 25% del consumo de agua a nivel estatal.

Tales cambios y severas acciones son consecuencias de una sequía que en su cuarto año poco a poco deja a California sin agua.

Y mientras que los residentes se acoplan a las nuevas restricciones de consumo de agua, hay varios de éstos que han creado una especie de guerra en redes sociales para recalcar la diferencia en clases socioeconómicas y cómo, al parecer, la falta de agua no afecta a los ricos.

Desde el verano de 2014, el hashtag #droughtshaming ha inundado las redes.

Cientos de ciudadanos a diario acuden a sus cuentas de Facebook, Twitter, Instagram, etc., no sólo para denunciar a sus vecinos por derrochar agua, sino también para criticar los jardines de los más ricos, cuyos céspedes gozan de un manantial de agua, luciendo lo más verde posible, mientras que sus alrededores perecen en el transcurso de una sequía devastadora.

¿Quiénes son las principales “víctimas” de #droughtshaming”?

  • Personalidades multimillonarias como Kim Kardashian y Kanye West, cuyo césped exuberante destacan desde imágenes aéreas;
  • Residentes de Beverly Hills, que no cesan de llenar sus piscinas;
  • y Walmart, que obtiene su agua embotellada por parte del Estado y los beneficios de la misma.

 

¿En realidad funciona esto de #droughtshaming?

No existe un análisis científico para determinarlo, pero la realidad es que cuando la ciudad de Montecito expusó el maluso de agua por parte de personas como Oprah Winfrey, el uso total de agua se redujo 48%, informó Gizmodo.

“Las diferencias de clase son muy reales”, un historiador ambiental dijo a The Guardian. “La correlación con las personas más ricas de aquí es muy simple: tienen yardas grandes“.

Infografía tomada de KPCC.
Infografía tomada de KPCC.

Infografía tomada de KPCC.

Esto también se vio reflejado en datos recientes de uso de agua de varias ciudades del sur de California, donde se destacó que, por lo regular, se usa más agua en vecindarios más afluentes que en aquellos de bajos recursos. Se debe principalmente, según un análisis de KPCC, a las multas que emiten y quién sí y quién no puede pagarlas.

Un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) encontró que uno de los factores que más impulsa los niveles altos en consumo de agua es el estatus económico: tener dinero influye en tu motivación por ahorrar cada gota y evitar una multa, las cuales pueden ascender a $200 por infracción, y que, en lo que va del año, se han cuadriplicado en comparación con 2014.