HRW: Víctimas de abuso sexual en Fuerzas Armadas sufren represalias

Lejos de recibir apoyo, los denunciantes sufren humillaciones, marginación, hostigamiento, castigos y pérdida de oportunidades
HRW: Víctimas de abuso sexual en Fuerzas Armadas sufren represalias
Ejército EEUU

Washington.- En vez de recibir la debida protección, los miembros de las Fuerzas Armadas que denuncian abusos sexuales con frecuencia sufren humillaciones, marginación, hostigamiento, castigos y pérdida de oportunidades, según denunció este lunes un informe de “Human Rights Watch” (HRW).

El documento de 113 páginas indicó que, según las propias encuestas del Pentágono, el 62% de quienes denuncian abuso sexual asegura haber sufrido algún tipo de represalia, sin que los responsables rindan cuentas.

La lista de “espeluznantes” represalias y sanciones incluye escupidas, privación de alimentos, hostigamiento, insultos con uso de obscenidades, amenazas de muerte durante despliegues, acciones disciplinarias, degradación, y despido por presunta mala conducta.

El informe fue elaborado en base a 255 entrevistas en persona y por teléfono con miembros en activo, incluyendo más de 150 sobrevivientes de abuso sexual, y un análisis de numerosos documentos federales.

El análisis sólo confirma lo que durante años ha sido un secreto a voces: según el Pentágono, tan solo en el año fiscal 2014, unos 18,900 miembros en activo denunciaron ataques sexuales.

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En muchos casos, las víctimas de abuso sexual también habían violado reglamentos militares en el momento en que fueron atacadas, y el miedo a someterse a un juicio por cargos colaterales contribuye o bien a una “cultura de silencio” o a que los soldados afectados abandonen el Ejército, según HRW.

Los hombres y mujeres soldados que sí denuncian una agresión sexual son 12 veces más propensos a sufrir algún tipo de represalia que ver que su atacante es condenado por un delito sexual. Y, en algunas ocasiones, la represalia que sufrieron fue peor que el ataque original.

Sólo el cinco por ciento de los casos de ataque sexual -175 de un total de 3,261- logró una condena para el atacante durante el año fiscal 2014.

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Esta aparente impunidad –y el miedo a represalias tanto de sus atacantes como de sus superiores- contribuye a que solo una de cada cuatro víctimas denuncie un abuso sexual a las autoridades militares.

Debido a que el Pentágono recientemente ha puesto en marcha reformas en el manejo de casos de abuso sexual en sus filas, el análisis de “HRW” sólo incluye casos de sobrevivientes de abuso sexual desde el año fiscal 2012.

No es trato digno para soldados

Lo alarmante, según explicó a este diario María McFarland, directora de las Américas del grupo humanitario “Human Rights Watch”, es que los soldados que incluso dan la vida en defensa de este país sean victimizados por sus supervisores.

Vimos muchísimos casos espeluznantes y eso afecta a soldados de todos los grupos sociales, incluyendo a los latinos… en lugar de recibir protección, encuentran que son traicionados por la institución a la que se han dedicado a servir”, dijo McFarland tras una rueda de prensa.

El informe no ofrece un desglosado, pero McFarland asegura que el problema se ha documentado en todas las ramas de las Fuerzas Armadas, y en particular en hombres, que conforman el grueso de sus filas.

Aunque el Departamento de Defensa y el Congreso han tomado medidas en los últimos tres años para abordar el tema del abuso sexual en las fuerzas militares, “a partir de ahora tienen que ver un poco más profundamente el tema de las represalias en contra de quienes hacen estas denuncias”, dijo McFarland.

Las represalias, que en algunas ocasiones pueden acabar con la carrera militar de un individuo, suponen además una violación a sus derechos civiles y estas víctimas “tienen derecho a un recurso efectivo por parte del gobierno”, enfatizó.

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En la actualidad,  existe una ley para proteger a quienes hacen denuncias dentro de las Fuerzas Armadas pero, según los investigadores, ésta no es lo suficientemente fuerte para combatir con eficacia el problema, en parte porque las víctimas tienen que demostrar que sufrieron represalias, un requisito más estricto que en casos de civiles.

McFarland se hizo eco del informe al señalar que sólo poniendo fin a las represalias es que las autoridades castrenses de EEUU podrán hacer frente y con mayor eficacia al problema del abuso sexual en las Fuerzas Armadas.

El Pentágono dijo hoy que está revisando el informe de HRW antes de comentar al respecto, aunque los comandantes de las distintas ramas ya han comenzado a vigilar los casos de denuncias y represalias.