Obama anuncia restricciones en el uso de equipo militar para la policía

Los agentes policiales locales ya no tendrán acceso a equipos militares pesados, como tanquetas, ciertos vehículos blindados o lanzagranadas

Washington.- El presidente Barack Obama escogió la ciudad de Camden (Nueva Jersey), que ha logrado reducir la tasa de criminalidad, para anunciar este lunes nuevas restricciones en el uso de ciertos equipos militares por parte de las policías locales y estatales.

Como parte de una orden ejecutiva, los agentes policiales locales ya no tendrán acceso a equipos militares pesados, como tanquetas, ciertos vehículos blindados o lanzagranadas, y tendrán que justificar su uso para otros.

“Hemos visto cómo el equipo militarizado a veces puede hacer que la gente sienta que hay una fuerza de ocupación, en vez de una fuerza que es parte de la comunidad que los protege y está a su servicio”, dijo Obama, al reconocer que ese fenómeno mina la confianza del público en la policía.

Obama anunció las restricciones tras una visita a un departamento en Camden (New Jersey), considerado un modelo sobre las relaciones comunitarias que, a su juicio, otras ciudades pueden copiar para lograr un “progreso similar”.

Las restricciones obedecen tanto a críticas por la militarización de la policía como a incidentes de brutalidad policial y la muerte de afroamericanos a manos de la policía en ciudades como Ferguson (Missouri), North Charleston (North Carolina), o Baltimore (Maryland), que pusieron al descubierto las perennes tensiones raciales en EEUU.

Según explicó la Casa Blanca, Camden figura entre la veintena de ciudades que, con la ayuda de expertos de la Universidad de Chicago, recabará y analizará datos sobre el uso de la fuerza, las detenciones policiales de inviduos y vehículos, y tiroteos a manos de la policía.

El mandatario también visitó el Centro Kroc de Salvation Army, en el que se reunió con agentes policiales y líderes políticos de Camden, y un grupo de jóvenes, casi todos minoritarios.

Se trata de la cuarta vez en los últimos dos meses en que Obama participa en actos para promover ideas que ayuden a las comunidades afroamericanas marginadas.

La selección de Camden para el anuncio de las medidas no sorprende, tomando en cuenta que ésta ha sido una de las ciudades más marginadas y afectadas por la delincuencia.

Sin embargo, las reformas emprendidas en Camden en los últimos dos años han contribuido a reducir la tasa de criminalidad, y un aumento de la contratación de policías.

No obstante, tras el anuncio de Obama, la Unión de Libertades Civiles de EEUU en Nueva Jersey hizo notar que aunque efectivamente ha habido una reducción de los crímenes violentos, la ciudad también ha registrado un aumento en el número de arrestos por delitos menores, y consideró necesario responder a las quejas sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía.

Nuevas restricciones

Como parte de la orden ejecutiva, la policía local ya no podrá recurrir a armas y municiones con calibre superior a .50, uniformes de camuflaje, lanzagranadas, bayonetas, vehículos resistentes a minas o ciertos vehículos blindados portátiles, que antes eran facilitados por el Departamento de Seguridad Nacional.

Además, la policía tendrá que justificar su uso de vehículos blindados “Humvees”, aviones no tripulados (“drones”), explosivos, garrotes antimotines, escudos y otros equipos militares pesados, y solicitar permiso de la ciudad para adquirirlos.

Estas restricciones responden en parte a las críticas por la creciente militarización de la policía, después de que en agosto de 2014 agentes policiales en Ferguson salieron a las calles, fuertemente armados, para reprimir manifestaciones por la muerte del afroamericano desarmado Michael Brown.

Bajo las nuevas medidas, la policía también tendrá que realizar talleres de capacitación para la policía en asuntos constitucionales y comunitarios, así como la recabación de datos sobre el uso de los equipos.

En paralelo, el Departamento de Justicia reveló una serie de recomendaciones para modernizar prácticas policiales, que incluye ayuda financiera por $163 millones para la contratación y capacitación de agentes, y asistencia técnica; un programa piloto para que los policías porten cámaras en sus uniformes, y medidas para mejorar la rendición de cuentas y la transparencia de las agencias policiales.

Por ahora, el Congreso aún no ha sometido a voto una medida de $20 millones solicitados por Obama para la compra de cámaras portátiles para la policía.

Tras la presentación de Obama en New Jersey, funcionarios de su gabinete, incluyendo la nueva fiscal general, Loretta Lynch, viajarán en las próximas semanas a varios rincones del país para destacar las medidas y mejoras en las prácticas policiales.