De refugiado a dibujante de ‘Los Simpsons’

Salvadoreño pasó de calcar caricaturas a crearlas en Hollywood
De refugiado a dibujante de ‘Los Simpsons’
Edwin Aguilar lleva 17 años convirtiendo en imágenes los complejos guiones de Los Simpsons y dice que aún le sorprende su irreverencia.

Cuando se lo permitía la guerra civil que convulsionaba en El Salvador, Edwin Aguilar, entonces un niño, aplastaba corcholatas con imágenes de Bugs Bunny y el Pato Lucas para “La Cuarta”, un juego en el que se debe rebotar la ficha en una pared y quedar lo más cerca posible de los rivales.
Diecisiete años después, en Los Ángeles, él compartió la anécdota con su jefe, Chuck Jones, el legendario director de la serie de dibujos animados Looney Tunes, de Warner Bros. “Él sonrió y me dijo: ‘¡wow!’”, contó quien fue su asistente artístico a finales de la década de 1990. Jones falleció en 2002.
“¿Quién iba a decir que años después iba a estar sentado con el creador de esos personajes?”, expresa emocionado Aguilar, ahora uno de los caricaturistas más respetados de Hollywood.
El salvadoreño de 42 años, que en la infancia solía recortar los periódicos para calcar las ilustraciones del Gato Félix, el Pato Donald y Periquita, también colaboró con otra productora grande, Hanna-Barbera, creadora de Los Picapiedra, Los Supersónicos y el Oso Yogui.

Edwin Aguilar lleva 17 años convirtiendo en imágenes los complejos guiones de Los Simpsons y dice que aún le sorprende su irreverencia.
Edwin Aguilar lleva 17 años convirtiendo en imágenes los complejos guiones de Los Simpsons y dice que aún le sorprende su irreverencia.

Los Simpsons
Pero su tenacidad artística le permitió entrar en 1998 al equipo de alrededor de 80 artistas que dan vida a la popular y multi-premiada serie animada Los Simpsons, una sátira de la sociedad estadounidense.
Actualmente, Aguilar es dibujante y asistente de uno de los directores de la caricatura, que ya suma más de 570 capítulos. En unos días iniciará el trabajo creativo de la temporada 27 de esta disfuncional familia (integrada por Bart, Lisa, Homer, Marge y Maggie) y de sus trazos dependerá el primer episodio.
Residente del Valle de San Fernando, Aguilar lleva 17 años convirtiendo en imágenes los complejos guiones de Los Simpsons y dice que aún le sorprende su irreverencia.

“La cultura americana es más relajada, por eso Bart le dice ‘¡Homer!’, no le dice papá”, comenta con una sonrisa.
Cada temporada de la serie, creada por Matt Groening y consideradoapor la revista Time como la mejor del siglo 20, consta de unos 22 episodios y realizar cada uno de éstos toma alrededor de diez meses.
El egresado del colegio Art Center College of Design de Pasadena explica lo complejo que es ilustrar a los habitantes del ficticio Springfield. “Parpadean y hacen ademanes que hacemos nosotros. Son más humanos [comparados con otras caricaturas]; su estructura es muy complicada”, indica.
Debido a que los guiones incluyen situaciones ligadas a la realidad, a veces se hacen cambios de último momento. El artista contó que la idea original de un capítulo de 2004 era bromear que algo ocurriría cuando el equipo Red Sox de Boston ganara la Serie Mundial, por su sequía de títulos desde 1918.
Para sorpresa de los creadores, el conjunto se coronó ese año y debieron modificar el diálogo.
“Lo cambiamos a los Cups [de Chicago] porque no iba a dar la broma”, señaló.
Su trabajo, precisó el centroamericano, es supervisar la creación de imágenes basadas en un guión “sólido”. Ilustrar a Los Simpsons, aseguró, no lo ha hecho más bromista, sino más creativo.
Las características de un dibujante
“Es un poquito de magia, actitud, cómo recibes la idea; debes tener bastante pasión, ser creativo, ser humilde y querer seguir aprendiendo”, dijo.
En 1982, “Chicle”, como le apodan desde la secundaria, cruzó ilegalmente la frontera. Tenía 9 años pero había crecido lo suficiente para que los guerrilleros o el Ejército de El Salvador lo reclutaran.
“Como en la película ‘Voces inocentes’ nos escondíamos en los palos (árboles), en las casas o nos íbamos a meter a las milpas y encontrábamos muertos o solo manos”, relató quien se crió en el Este de Los Ángeles.
En su estudio cuelga un diploma por un premio Emmy que ganó la serie Los Simpsons en 2007 y sobre su escritorio descansa un libro sobre monseñor Arnulfo Romero. Él dice que sigue visitando su tierra para no olvidar sus orígenes. “Eres algo porque sabes de dónde vienes, vales más”, reflexiona.