Se salvan los centros para jornaleros

La ciudad les asigna el mismo monto de financiamiento del año pasado, el alcalde de Los Ángeles no les había dado nada en el presupuesto 2015-16
Se salvan los centros para jornaleros
Decenas de personas acuden cada mañana a los diferentes centros jornaleros de Los Ángeles.

Los jornaleros pueden volver a dormir tranquilos ya que el Concejo de Los Ángeles destinó fondos dentro del presupuesto 2015-2016 de la ciudad para que sus centros de trabajo no sean cerrados.

El Concejo destinó 750,000 dólares para los siete centros jornaleros operados por organizaciones no lucrativas como CARECEN, IDEPSCA y el Instituto de Políticas para los Jóvenes (YPI). Se trata de la misma partida del año fiscal 2014-15.

En abril pasado, al anunciar su plan de gastos para el 2015-16, el alcalde Eric Garcetti no incluyo nada para los centros jornaleros.

“Fue debido a que nosotros nos movilizamos que asignó 250,000 dólares”, dijo Martha Arévalo, directora de CARECEN.

Durante las reuniones del comité presupuestal, un reporte del analista legislativo recomendó a los concejales regresarles los fondos por la misma cantidad del año pasado.

El financiamiento municipal para los centros de jornaleros se ha reducido gradualmente. “Hace cinco años, diez años nos daban casi un millón y medio de dólares. Con los recortes hemos tenido que hacer milagros, recortado posiciones, servicios, cerrando los sábados, los salarios ya no son tan buenos como antes”, dijo Arévalo.

Pero de cualquier manera, agradeció el financiamiento que les da la ciudad para sobrevivir. “Lo apreciamos porque sabemos que la situación económica es difícil y esperamos que cuando mejore, nos den más fondos porque estos centros son muy importantes”, sostuvo.

Los centros de jornaleros se establecieron para que los trabajadores migrantes tuvieran un lugar donde acudir a solicitar trabajo, y al que los empleadores pudieran acudir en busca de los mismos. Antes de eso, los inmigrantes se apostaban en las esquinas de grandes centros comerciales y proliferaban las quejas por basura y desorden.