Fiesta en Los Ángeles por Monseñor Romero

Mártir y beato, su figura, testimonio y legado se encamina hacia la canonización
Fiesta en Los Ángeles por Monseñor Romero
Socorro Reyes, su esposo y sus hijos Josué y Efraín vinieron desde el pueblito de Soledad, al norte de California para ver en pantalla gigante la beatificación de Monseñor Romero, en la Iglesia Santo Tomas Apóstol de Los Ángeles.

El 23 de mayo de 2015 ha sido un día histórico y de fiesta que unió a la Iglesia, con motivo de la beatificación de Monseñor Oscar Arnulfo Romero Galdámez, pastor de la Diócesis de San Salvador. Lágrimas y sonrisas de sus hijos espirituales en la Iglesia Santo Tomas Apóstol provenientes de numerosas parroquias de Los Ángeles y de California matizaron un día glorioso, particularmente para la comunidad salvadoreña del área Pico-Unión.

“Yo estuve en la capilla cuando asesinaron a Monseñor Romero”, narró Martha Mejía a La Opinión. “Aquel 24 de marzo [de 1980] no se me olvida, porque cuando le cayó la bala, mi mamá y yo nos tuvimos que esconder en el confesionario”.

Un niño carga un retrato de Monseñor Romero durante una transmission en vivo en la iglesia Tomás Apóstol de Los Ángeles.
Un niño carga un retrato de Monseñor Romero durante una transmission en vivo en la iglesia Tomás Apóstol de Los Ángeles.

Romero, ahora en camino hacia la canonización para ser declarado santo por la Iglesia Católica, ayer estuvo más vivo que nunca en el corazón de sus fieles. “Bendito Dios que me ha permitido vivir este gran día”, fue la reacción de Socorro Reyes, una feligrés proveniente del poblado Soledad, en el condado Monterey, al norte de California. “Yo estuve en Catedral el día de su sepelio y por la gracia de Dios estoy viva, luego de aquella tremenda balacera”.

“San Romero de América”, como ya es conocido el beato, fue catalogado como un obispo celoso que amó a Dios y sus hermanos y se convirtió en Cristo, el Buen Pastor, al guiar, defender y proteger a su rebaño: los desposeídos, los pobres, los marginados y los perseguidos. El servidor de los pobres, podrá ser invocado con fe y esperanza para que Dios conceda la gracia de construir en El Salvador una sociedad nueva en la justicia, la verdad y equidad.

Mario Romero, de 62 años de edad, nacido en el Barrio Candelaria de San Salvador ondea las banderas de El Salvador y Estados Unidos. El hizo su primera comunión con “San Romero de América”.
Mario Romero, de 62 años de edad, nacido en el Barrio Candelaria de San Salvador ondea las banderas de El Salvador y Estados Unidos. El hizo su primera comunión con “San Romero de América”.

Yo hice mi Primera Comunión con Monseñor Romero el 13 de diciembre de 1959” dijo un sonriente Mario Romero, de 62 años de edad, nacido en el Barrio Candelaria de San Salvador. “Yo tenía apenas siete años; para mí es un mártir del amor”.

El día de fiesta para la nación centroamericana, extendido a todo el mundo católico ocurrió porque Dios le concedió al Obispo ver el sufrimiento de su pueblo yla capacidad de morir mártir.

“Cuando se entiende bien la fe y se asume hasta sus últimas consecuencias podemos ser artífices de paz y solidaridad”, expresó el sacerdote Gerardo Galaviz. “Hoy resuena la voz de Monseñor Romero para recordar que la Iglesia es familia de Dios en la que no puede haber ninguna división.

¡Viva Monseñor Romero!”.