‘El Niño’ ya empieza a hacer de las suyas

Aún no llega, pero Texas y Oklahoma ya sufren su impacto con destructivas inundaciones; para California trae esperanza

Las fuertes tormentas que han inundado extensas zonas de Texas y Oklahoma en los últimos días pueden ser el inicio de que “El Niño” llegará este año y que su inusual ferocidad podría ser debido al cambio climático, advierten los científicos.

Algunas de las zonas más afectadas del suroeste del país han recibido más de 18 pulgadas de lluvia desde el comienzo de mayo – seis veces más que el promedio para el mes de mayo- con un saldo de al menos a 17 personas muertas, decenas de desaparecidos y miles de evacuados.

En Houston, la cuarta ciudad más grande de la nación, han resultado dañadas al menos unas 4,000 estructuras, incluyendo casas y negocios, de acuerdo con funcionarios de la ciudad, obligando al gobernador de Texas, Greg Abbott,  a extender el estado de emergencia a por lo menos 40 condados.

El presidente Barack Obama aseguró que el gobierno federal está listo para ayudar en la recuperación en Texas y Oklahoma.

Los científicos advierten que las fuertes lluvias podrían ser señal de que este año el fenómeno conocido como El Niño, caracterizado por intensas tormentas, a menudo peligrosas, formada por una corriente cálida en el Océano Pacífico ecuatorial, ya ha comenzado. El Centro de Predicción del Clima ha pronosticado un 80% de probabilidades de que se produzca El Niño.

Tom Diliberto, meteorólogo Centro Nacional de Predicción del Clima, explica que generalmente El Niño empieza a dar señales de su llegada durante la primavera, tal y como está ocuriendo el suroeste en Oklahoma y Texas.

Pero, ¿cómo afectará a California?

Si bien El Niño y el calentamiento global pueden combinarse para dirigir tormentas severas hacia el suroeste, el mismo fenómeno meteorológico puede traer alivio a la sequía que sufre California, dijo Diliberto.

“Por lo general, con El Niño lo que ves es una señal de más humedad para California”, dijo. Pero, aún con eso, esto solo traería al centro y sur de California un 35% de probabilidades de recibir precipitaciones por arriba del promedio.

Dos de las temporadas de lluvias más destructivas para California han sido atribuidas a El Niño, ocurridas durante el invierno en 1982-83 y en 1997-98 y algunos expertos, pronostican que la intensa sequía que actualmente registra el estado podría comenzar a entrar a su fin a partir del invierno.

Pero, por ahora, de acuerdo con los meteorólogos, lo que le espera a los californianos es un verano caliente y seco.