Editorial: Una sorpresa laboral

La mayoría de la gente desconoce el detalle de la negociación colectiva, pero sí sabe lo que quiere decir salario mínimo para todos y nadie por debajo de él

Los sindicatos fueron la fuerza detrás del reciente aumento salarial autorizado por el concejo municipal de Los Ángeles a 15 dólares por hora. Ellos fueron los que argumentaron en contra del sector privado que decía que iba a ser muy costoso y los que defendieron el incremento como un salario que permita vivir al trabajador con dignidad. Por eso sorprende que sea la misma organización laboral la que haya solicitado ser eximida de esta obligación para poder negociar acuerdos salariales por debajo del salario mínimo. 

Los sindicalistas aseguran con razón que esta excepción no es nueva y que está insertada en las ordenanzas que aumentan el salario mínimo en otra ciudades, incluso aseguran que la ley federal está de su lado. La sorpresa para ellos es que se haya hecho tanto escándalo de algo que ven como normal. Ese fue un mal cálculo político. 

Una de los argumentos repetidos hasta el hartazgo era que el aumento era para todos los trabajadores, que era inaceptable e intolerable que alguien, ya  sea un mesero que recibe propinas, esté por debajo de esta compensación. El incremento salarial era una cantidad razonable, en respuesta al sector empresarial que decía que era demasiado elevado, que que dignificaba el valor y la vida del trabajador. 

De ahí la sorpresa e indignación. La mayoría de la gente desconoce el detalle de la negociación colectiva, pero sí sabe lo que quiere decir salario mínimo para todos y nadie por debajo de él. El argumento de que el sindicato necesita la “libertad” para negociar todo, sin límites, es razonable desde su punto de vista, pero suena hipócrita en la calle después de todo lo dicho en la campaña por el aumento. 

No es bien visto que haya excepciones al salario mínimo, mucho menos que sean los sindicatos los quieran tener la libertad de hacer que sus miembros cobren menos -sea por los motivos que fueren. El concejo municipal ha sentido el descontento político y adecuadamente ha relegado la solicitud de la Federación Laboral del Condado a ser más estudiada.

La promesa de 15 dolares por hora es para todos, esa es la expectativa y así debe ser.